La Escuela Municipal de Goalball sumó sus primeros puntos en la Liga Argentina de la disciplina de Deportes PCD (Personas con discapacidad), en la apertura del certamen que se llevó a cabo en el Club Municipal Derqui.
La 1ª fecha del campeonato se disputó en el Club Municipal Derqui. Participaron 5 equipos y la Escuela Municipal cerró con un triunfo, un empate y dos derrotas.
La Escuela Municipal de Goalball sumó sus primeros puntos en la Liga Argentina de la disciplina de Deportes PCD (Personas con discapacidad), en la apertura del certamen que se llevó a cabo en el Club Municipal Derqui.
La jornada, organizada por la Dirección General de Deportes local, reunió a 5 equipos llegados desde distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y a una representación invitada de Uruguay. Estos conjuntos, a lo largo del año, competirán por un ascenso a la División de Honor.
Para los pilarenses, además, fue una jornada de excelentes resultados ya que, iniciando su segunda temporada de Liga, consiguió sus primeros puntos al ganar un partido y empatar otro.
“Esta jornada fue increíble para nosotros porque realmente vimos un cambio en el equipo. Tenemos nuevos deportistas que se suman a nuestra Escuela Municipal y esto hace a la diferencia en un juego duradero, extenso. Nos acercamos al nivel de la competencia, empatamos un partido y ganamos otro y eso da cuenta de que vamos mejorando en cuanto a técnica y estrategias de juego”, analizó la profesora Luján Quaranta, de Muni Pilar.
“Aún falta mucho más pero el goalball de Pilar ya lleva su segundo año en la Liga y es mucho el crecimiento que se ve. También en relación a los elementos y al espacio que estamos utilizando, que es muy cómodo y que la gente elige para venir a jugar la Liga. Es muy lindo para nosotros”, sumó Quaranta. Y agregó: “Seguimos creciendo y seguimos esperando que todos los que puedan y quieran, se acerquen a nuestra escuela.”
El goalball es un deporte paralímpico creado para personas ciegas y disminuidas visuales. Se juega con dos equipos de tres jugadores cada uno, lanzando una pelota sonora con cascabeles para intentar meter el gol en la portería situada en el extremo contrario de la cancha. Todos los jugadores llevan antifaces para igualar las condiciones de visibilidad.
