Julieta Lucas se transformó en una de las grandes figuras de los Juegos Suramericanos de Santa 2026 y tuvo un regreso emotivo a Pilar, siendo recibida como una superhéroe en su gimnasio de Olímpica en la noche del jueves.
Lo asegura la gimnasta de 16 años de Pilar que habló en La Liga Radio (FM Plaza). Ahora llega el Mundial y la gran meta es Los Ángeles 2028. “Fue una experiencia súper única”, dijo de los Suramericanos.
Julieta Lucas se transformó en una de las grandes figuras de los Juegos Suramericanos de Santa 2026 y tuvo un regreso emotivo a Pilar, siendo recibida como una superhéroe en su gimnasio de Olímpica en la noche del jueves.
Este viernes, la chica de oro, confió que las metas siguen apuntando a lo más alto del planeta dentro de la gimnasia artística.
“Estamos trabajando siempre para adelante para poder llegar a esos objetivos, que obviamente son de los más grandes, pero siempre apuntando a eso”, ratificó la gimnasta de 16 años que llegaría con la edad adecuada a los Juegos de Los Ángeles 2028.
Para llegar a los Olímpicos habrá que buscar la clasificación desde un torneo Mundial y el primero en la lista será en Países Bajos en octubre.
El 11 estará viajando Juli junto a su entrenador Guillermo Echeveste. Este Mundial da la clasificación a tres equipos para los Juegos Olímpicos, una posibilidad difícil para Argentina.
“Nosotros todavía no estamos a ese nivel como para ir con ese objetivo, pero sí estamos trabajando mucho para el año que viene, que en el próximo Mundial clasifican nueve equipos más. El sueño está puesto ahí”, admitió el entrenador que también charló con La Liga Radio.
Cuando la nota se enfocó en los Juegos Suramericanos, Lucas explicó: “Teníamos muchos objetivos y el principal era poder ganarle a Brasil en la competencia por equipos, que lo pudimos lograr”. “Estamos súper contentas y felices de, después de 32 años, haberle ganado a Brasil”, agregó.
“No sabía que hacía tanto tiempo que Argentina no le podía ganar. Nos enteramos después, cuando salió que hicimos historia. Fue súper difícil, ellas también habían competido muy bien”, confesó.
En cuanto a ser locales en Rosario con respaldo de un público efusivo, Juli señaló: “Fue una experiencia súper única, me sentí súper acompañada por toda la gente que fue a vernos. Sentir esos aplausos al terminar cada serie fue una experiencia única”.
“Mi familia fue a verme el primer día, también amigos del gimnasio y compañeras. Siempre estoy agradecida con mi familia, entrenadores, compañeras y todas las personas que me ayudan. Sin ellos nada de esto sería posible”, remarcó.
“Siento que esto se nos pudo dar por muchos años que venimos trabajando con objetivos más grandes. Nos veníamos preparando para esto y se nos pudo dar”, explicó.
La realidad de los deportes amateurs desde que se dio de baja a la Ley de Financiamiento del Enard en el 2018 hace que sea muy complicado respaldar los proyectos como el de Juli Lucas al máximo nivel internacional.
“La gimnasia no es un deporte súper visible. Si bien nos dan algunas becas, en los viajes más grandes todos los gastos no están cubiertos”, contó en la charla.
Para financiarse, hacen rifas, eventos recaudatorios y en ocasiones tienen que desistir de ir a la competencia. “Todo lo que falta sale de las familias de cada deportista”, señaló Lucas.
La exigencia de los entrenamientos para estar en el máximo nivel de la gimnasia hace que Julieta Lucas decida estudiar desde su casa.
“Hago el colegio a distancia así puedo entrenar muchas más horas, hacer doble turno y el tiempo que me queda lo uso para estudiar”, explicó Juli, que cursa en el colegio Arco Iris de Pilar.
“Me mandan las actividades y trabajos prácticos por una plataforma. La convivencia y lo social es la parte más grande que se pierde, pero la gimnasia también me da la posibilidad de conocer chicas de todo el mundo y de toda la Argentina. Tengo amigas muy cercanas en todo el país”, destacó Lucas.
