Jonatan Treise está de celebración en celebración en este inicio del 2026. El domingo cumplió sus 41 años en familia y hace un par de semanas comenzó una nueva pretemporada para disfrutar de su 25ª campaña profesional de Liga Nacional de básquet.
El crack pilarense disputará la Liga Federal con Atlético Pilar y anticipó que será la última función. “Tengo que celebrar la carrera que hice”, confesó.
Jonatan Treise está de celebración en celebración en este inicio del 2026. El domingo cumplió sus 41 años en familia y hace un par de semanas comenzó una nueva pretemporada para disfrutar de su 25ª campaña profesional de Liga Nacional de básquet.
“Con un rol totalmente distinto a otros años. Será un rol de acompañar más a los chicos, a los jóvenes, pero con el entusiasmo y las ganas de poder disfrutarlo de principio a fin”, advirtió el crack que deba sus primeros pasos en la entonces Liga Nacional B de 2001 en Sportivo Escobar.
“Estoy muy agradecido de tener un lugar de privilegio. Muchos chicos quieren jugar al básquet y a mis 41años tener la oportunidad de jugar un torneo Federal en este caso va a ser muy lindo”, subrayó
“Y donde todo empezó”, recordó sus inicios en inferiores y llegada a Primera en el Rancho en lo que era el Provincial de Clubes.
“La Liga Federal es lo que sería la Liga Nacional B allá por el 2001 en Sportivo Escobar. Un par de añitos atrás (ironiza). Vuelvo a los inicios, muy contento”, subrayó.
Atlético comienza su tercera semana de preparación para la Liga Federal 2026 que tiene previsto su salto inicial para finales de febrero o principios de marzo.
“Poniéndome a tiro”, describió Jony su plan. “Si bien a los 41 años uno sabe que no tiene mucho jugo en la naranja, desde la experiencia aportaré conocimiento para los más jóvenes. Va a estar muy bueno ese mix”, adelantó.
“Habrá un mix interesante, con jóvenes, otros chicos con algo de rodaje y muchos jugadores de la cantera. Contamos con chicos del club que vienen haciendo el proceso y ahora van a poder estar en el primer equipo”, resaltó.
-¿Para qué está este Atlético?
- Primero hay que hacer pie. Lo importante será el mensaje para todos los chicos del club. Si se esfuerzan y le meten la dedicación necesaria, tienen la puerta abierta para algún día ser nosotros. Eso es un poco la huella que uno quiere dejar en el básquet pilarense y en Atlético especialmente.
“Estoy contento de estar en una cancha de básquet y retirarme como se debe. Siento que este es el momento por un montón de factores. Muy contento de hacerlo con la camiseta de Atlético”, remarcó su intención.
“Me estoy enfocando en la parte laboral y familiar de una manera distinta. Me toca ceder el lugar de protagonismo hacia ellos, que tantos años lo han cedido hacia mí”, concluyó el crack.
“La inconsciencia misma de empezar todo un proceso profesional me llevó a aprender rápido. De un año a otro pasaba a jugar una competencia más exigente, con extranjeros en el medio. Tuve que aprender a jugar con extranjeros, siendo un chico todavía”, recordó Treise sus primeros pasos.
“Fueron muchos años muy lindos. Si bien el profesionalismo tiene sinsabores y una de las espinas que me quedó fue no haber podido salir campeón de la Liga Nacional”, confesó.
“Jugué dos finales y no la pude ganar. Igualmente tengo que celebrar la carrera que hice, me pone muy orgulloso. Lo noto en la familia que hice. Ese es el parámetro fundamental de mi vida”, sentenció.
-¿Cuál fue tu prime, el pico de tu carrera?
- En el 2008, en Quimsa (Santiago del Estero) fue un gran año. Y en Linertad de Sunchales con el profe Fabio Demti jugué un muy lindo básquet, lo disfrutamos, llegamos a una semifinal contra el Peñarol de Facundo Campazzo, Leo Gutiérrez, Leo Leiva. Perdiendo una final de Súper 8 y ellos habían sumado a Chapu Nocioni. Me fue bien porque me sentí bien.
-¿En qué ciudad la pasaste mejor?
- En Quimsa fue donde mejor la pasé. Porque fue los inicios de mi familia, de empezar a apostar y crecer en el ámbito familiar. Fue un condimento junto con el básquet, hermosísimo. Empecé a construir toda una carrera al lado de Meli Alimusi, que fue mu gran compañera, mi esposa y la madre de mis hijos.
“Entre los nacionales me quedo con Diego Logripo, descomunal ala pivote. Es uno de los jugadores que más recuerdo y mejor me llevé dentro del campo de juego”, subrayó.