Aquel 22 de junio de 1986, los fanáticos del fútbol recuerdan los goles de Diego Maradona a Inglaterra en el Mundial de México. Pero, horas antes de la famosa Mano de Dios y el inigualable Gol del Siglo, también se hacía histria a nivel local: ese mism día, Abrojal escribía su nombre en la lista de campeones de la Liga Escobarense de Fútbol.
Con un equipo para el recuerdo, el Verde -que había sido fundado un año antes por Osvaldo Galera y Severo Cacho Battilana- lograba su primer título en la competencia local.
En aquella época, el conjunto que hoy está ligado al barrio Villa Verde hacía de local en la cancha del predio Piané (Hipólito Yrigoyen y Paraná), donde hoy se ubica el corredor aeróbico del centro de Pilar.
Allí, horas antes que Maradona fuera el héroe de todos en aquella victoria 2-1 de Argentina ante los ingleses, Abrojal daba su primera vuelta olímpica en el torneo local. Un equipo multibarrial, caracterizado por el buen trato de pelota y con roce, ya que contaba con varios jugadores que habían representado a Atlético en sus últimas temporadas en la Primera D.
El Verde ganó su último partido como local y entró en la historia como el primer campeón de la ciudad.
“Lo recuerdo bien porque ese día Maradona le hizo los dos goles a los ingleses y nosotros habíamos salido campeones un rato antes. Jugamos en la cancha de Bianea, festejamos con todos los muchachos, quedó todo grabado en la memoria”, recordaba Miguel Coronel, uno de los referentes de aquel plantel, en una nota publicada por El Diario en junio de 2016, justamente al cumplirse los 30 años de la consagración.
Héroes también
Abrojal ya corría con varios años de experiencia como equipo de barrio, pero recién en la década de 1980 formalizó su situación como institución.
En 1985 irrumpió en la Liga y un año más tarde cortó la hegemonía de los equipos fundadores. “Teníamos un gran equipo. Ya veníamos de una campaña anterior muy buena, pero recuerdo que nos pararon el campeonato cuando teníamos 8 puntos de ventaja. Perdimos un solo partido y nos quedamos afuera. Al año siguiente nos tomamos revancha y salimos campeones”, comentaba Coronel.
“Aquel equipo trataba bien la pelota. Era un plantel que jugaba bien al fútbol. La cancha era grande y teníamos un equipo que mechaba jugadores más grandes con algunos juveniles. Yo tenía 24 años, pero había chicos más jóvenes como Rolo Peralta, mi hermano Pato Coronel o Katunga Bello. Y gente más grande como Topo Pérez, Pichi Caparroz, Pera Galeano (último arquero de Atlético en la D)”, repasó el exmediocampista.
Este título de Abrojal fue el primero de un equipo pilarense en un certamen que era dominado por equipos de Escobar y Tigre. El Verde sucedió a Villa Vallier, que había ganado 8 de los últimos 10 años, y abrió el camino para otros conjuntos de Pilar como Flecha Azul (1991) y Atlético (1993).
“Era un torneo muy duro. Había equipos muy fuertes como Villa Vallier, Villa La Ñata, Defensores de Maschwitz, Gremio Municipal de Escobar. No había la seguridad que hay hoy en la Liga, muchas canchas no tenía alambrado y eran abiertas”, comparó Coronel sobre lo que fue una antesala ideal para lo que vendría después. La reunión de los jugadores para ver el partido de la Selección de Bilardo.
La actualidad es bien distinta para Abrojal: el club no juega la Liga Escobarense por apremios económicos. Sin embargo, el gigante dormido espera despertar pronto para revivir días de gloria como los de aquel junio de 1986.