Persianas bajas, locales vacíos y vidrieras apagadas se reproducen a un ritmo inquietante en el centro de Pilar. La caída en las ventas que viene golpeando de forma sostenida al comercio es, probablemente, la explicación más transversal a esta realidad, pero no la única.
Las subas que vienen experimentando los alquileres en las cuadras más fuertes del centro de Pilar desde el punto de vista comercial, es decir aquellas circundantes a la Plaza 12 de octubre, se transformaron en un escollo insalvable para los comerciantes que, ya erosionados por la merma del consumo, se ven obligados a desistir de la renovación.
En este contexto, El Diario pudo confirmar que en algunos casos al momento de negociar un contrato próximo a vencerse, los propietarios pidieron hasta 10 mil dólares mensuales de renta para la continuidad. Si bien hasta el momento siguen siendo situaciones que no configuran la norma general, comienzan a verse cada vez con más frecuencia, sobre todo en el caso de franquicias y grandes firmas comerciales, tales como bancos y empresas gastronómicas.
En este sentido, una entidad bancaria del centro de Pilar optó dejar su histórica locación a 50 metros de la Plaza 12 de Octubre y trasladarse a 250 metros del espacio verde, debido a la disparada del alquiler. Por su parte, una franquicia de panificados con más de 10 años de trayectoria en la terminal de ómnibus de Pilar a fin de año cerrará su local por el mismo motivo. En este caso, solo conservará su sucursal de la localidad de Manzanares.
Precisamente, la terminal de colectivos es un reflejo de la crítica situación que atraviesa el comercio y que se refleja en la vacancia de locales más pronunciada de la que se tiene registro. En la actualidad se contabilizan al menos ocho locales vacíos, algunos con carteles de alquiler.
La misma postal se traslada a las principales cuadras comerciales del distrito. Si bien las inmobiliarias consultadas por este medio coincidieron que en general tratan de ejercer de mediadoras entre propietarios y comerciantes para que los ajustes sean razonables tanto para unos como para otros, advirtieron que muchos inquilinos no renuevan el contrato porque se les dificulta reunir el dinero, más allá de alcanzar un buen acuerdo en valores con el dueño.
De acuerdo con los últimos números difundidos por SCIPA, las ventas minoristas pyme registraron un leve repunte del 0,21% en agosto en los comercios del centro de Pilar, aunque la suba no alcanzó para recortar el descenso interanual del 4,9% que había relevado en julio.
El alivio, además, se basó en un repunte de solo tres de los 7 rubros que releva cada mes SCIPA: Perfumería, que registró un 8% más de ventas que en julio; Textil e indumentaria, que recuperó un 4% y Calzado y Marroquinería, que le escapó al empate con una leve suba del 0,9%.
Por el contrario, Bazar, Decoración y muebles volvió a hundirse en un –8%, seguido por Alimentos y bebidas, que retrocedió un -3%; Ferretería, Materiales Eléctricos y Construcción bajó otro -04% mientras que Farmacia mantuvo el nivel de julio con un 0% de variación.