Estamos en los nueve días de preparación para las Fiestas Patronales y siempre la novena es un momento de gracia, un momento de regalo especial de Dios nuestro Señor al preparar los corazones para vivir con intensidad la fiesta patronal.
Estamos en los nueve días de preparación para las Fiestas Patronales y siempre la novena es un momento de gracia, un momento de regalo especial de Dios nuestro Señor al preparar los corazones para vivir con intensidad la fiesta patronal.
Más este año 2023 que cerramos el Año Santo, este año que estuvimos ganando la indulgencia plenaria por los 250 años de la creación de la parroquia. Por eso este año queríamos darle un sentido misionero. Si miran el programa de las fiestas patronales dice justamente eso, “novena en clave misionera”, porque nos parece muy importante descubrir el valor de la misionalidad. María se hace presente en todos lados, María está presente ahora. Pero, así como se hizo presente desde el momento que se hizo presente a Santiago en el Pilar, se hizo siempre presente acompañando a los cristianos. Creo que la madre cumple la misión que Jesús le da en la cruz, he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre y desde aquel día la madre se quedó en la casa de su hijo, dice el texto de Juan. Entonces esa se quiere quedar entre nosotros y la parroquia.
Esta parroquia siempre fue históricamente muy grande, yo recuerdo cuando recién empecé en Pilar hace muchos años, había 22 capillas, era impresionante en los barrios y se fue subdividiendo y generando parroquias nuevas y al final igual nos quedan muchas capillas que requieren atención, presencia.
Queremos que la madre esté más presente en esos días, sobre todo en la novena. Entonces por la mañana tendremos el Rosario en la Aurora y la misa en el Templo y después la madre la acompañaremos a alguno de los barrios, donde la idea es ir toda la comunidad, de todas las comunidades a misionar ese lugar. Podemos decir: “tengo un ratito libre, bueno me uno a la gente que está misionando, quiero ir a rezar el Rosario en algún lado, en alguna casa.” Entonces le decimos a la gente de los barrios que se prepare, que se acerque a su capilla, que se anote si quiere la bendición de la casa, si necesita algún sacramento, por ejemplo, si falta el bautismo y algunas otras necesidades.
En cada comunidad estaremos atendiendo a los enfermos, visitando los hogares, bendiciendo con la presencia de la Virgen. Queremos que sea una real visita de María al barrio y terminar todos los días con la Eucaristía, que siempre algún sacerdote amigo, alguno de los que vienen a misionar nos va a acompañar y vamos a celebrar juntos la alegría de la Eucaristía. Vamos a estar disponibles para reconciliar a todos aquellos que quieran confesarse, a aquellos que tengan dudas y también dar la unción de los enfermos a todos los abuelitos o todos los enfermos que no puedan venir a la parroquia y que podamos visitarnos en su casa.
Este será un despliegue importante que siempre nos llena el corazón. El 12 de octubre, comenzaremos ese día con la misa por los ancianos y los enfermos a la mañana, y a las 10 de la mañana al templo parroquial. Por la tarde la procesión y la misa como siempre.
Este año saldremos de la Plaza de los Niños hacia la parroquia a las 6 de la tarde con la procesión y una vez terminada, la Santa Eucaristía. Esa es un poco la idea de estas fiestas patronales, poner intensidad en el Día de la Madre y que la Madre visite cada uno de los centros donde estamos trabajando las comunidades y que puedan estar haciendo crecer la vida de la fe. Vamos a estar los sacerdotes, los diáconos, los ministros, vamos a estar todo el día en cada comunidad como para acompañar esa presencia de la Madre.
Por último, tenemos que remarcar que más allá de lo religioso también la Virgen le da la identidad a nuestro Pilar. Esto es muy importante, se llama Pilar justamente por la Virgen y ella marcó la historia de este pueblo y donde estuvo el pueblo allí estuvo María y cuando se trasladó el pueblo para este lado, acá en este lugar, bueno acá se instaló María. Pero no deja de acompañarnos, de bendecirnos y estar cerca, muy cerquita de nosotros. Muchas gracias y les pedimos a todos los pilarenses que nos acompañen.
