Como parte de su plan de crecimiento y expansión en Argentina, KFC -el restaurante de pollo frito más famoso del mundo- inaugura un nuevo local en Palmas de Pilar, ampliando su presencia en la provincia de Buenos Aires.
La marca fundada en 1952 en Kentucky abrirá el martes su primer local en el distrito. Habrá regalos para el primer cliente que ingrese al salón, que empleará a 30 personas.
Como parte de su plan de crecimiento y expansión en Argentina, KFC -el restaurante de pollo frito más famoso del mundo- inaugura un nuevo local en Palmas de Pilar, ampliando su presencia en la provincia de Buenos Aires.
El salón estará ubicado en el primer piso del shopping del kilómetro 50, más precisamente en el patio de comidas. La apertura permitirá acrecentar la propuesta de KFC en la zona y generará 30 nuevos puestos de trabajo.
“Cada nueva apertura es una oportunidad para seguir fortaleciendo nuestra presencia en el país y estar más cerca de nuestros consumidores. Palmas de Pilar es una ubicación estratégica que nos permite continuar desarrollando nuestra propuesta en la provincia de Buenos Aires y seguir generando oportunidades de empleo”, destacó Paula Barreto, gerente de Marketing de KFC Argentina.
Para la apertura, que tendrá lugar al mediodía, está previsto el desarrollo de distintas actividades, como entrega de merch, regalos para el primer cliente que se acerque al local, música en vivo a cargo de un DJ y la presencia del Coronel Sanders, ícono de la marca.
La apertura de Palmas de Pilar se enmarca en una etapa de evolución para KFC en Argentina, con una propuesta que se renueva tanto en sus espacios como en su oferta gastronómica. Durante el año, la marca avanzó en la actualización de la estética de sus restaurantes, con ambientes más modernos y actuales, y sumó novedades a su menú, como strips de pollo de mayor tamaño. Estos cambios forman parte de una estrategia orientada a renovar la experiencia de los consumidores y acompañar el crecimiento de la marca en el país.
Con más de 60 locales en la Argentina, KFC continúa consolidando su presencia en el mercado local, apostando por nuevas ubicaciones.
Fundada en en 1952 por el Coronel Harland Sanders, Kentucky Fried Chicken (KFC) es un emblema de la gastronomía rápida que en la actualidad cuenta con presencia en más de 145 países, operando más de 24 mil restaurantes a lo largo del planeta.
La firma comenzó a gestarse en 1930 en una humilde estación de servicio en Corbin, Kentucky. Allí, a sus 40 años, Harland Sanders comenzó alimentando hambrientos viajeros con pollo frito, cuya receta -basada en la mezcla de 11 hierbas y especias- perfeccionó durante nueve años, al igual que su técnica de cocción que continúa replicándose hasta el día de hoy.
Para 1935, era tal su popularidad que el gobernador de la ciudad le entregó una condecoración por su contribución a la cocina de la región. Fue así como nació la icónica figura del Coronel Sanders.
Un año después, ya convertido en un empresario gastronómico, abrió su primer restaurante frente a su estación de servicio. Sin embargo, la ampliación de una carretera lo obligó a cerrar abruptamente el lugar.
Sin desanimarse y con su excepcional visión para los negocios, Sanders decidió salir a vender su receta por el país, enfundado en su clásico traje blanco con corbata negra. Si el trato se cerraba, el Coronel cobraba un centavo por cada plato de pollo vendido.
La confianza por parte de los inversores no tardó en llegar y en 1952 abrió su primera franquicia en Salt Lake City, con el nombre de Kentucky Fried Chicken. Desde entonces, la marca no paró de crecer y en 1960 tenía más de 200 establecimientos, incluso más allá de las fronteras de Estados Unidos. Para ese momento ya había recalado en Canadá, Puerto Rico, México, Japón, Bahamas y Jamaica.
Cuatro años más tarde decidió vender su negocio a un grupo inversor por US$ 2 millones. No obstante, nunca se desvinculó del todo, dado que aceptó ser imagen de KFC y cobrar un sueldo de US$ 75 mil al año.
De esta manera, su simpático rostro ilustra los baldes rojos y blancos que contienen las piezas de pollo frito, packaging característico de la marca.
La historia de la marca en la Argentina debe ser contada en dos partes. La primera y poco memorable tuvo lugar a principios de los ochenta cuando KFC abrió una sucursal en el barrio porteño de Recoleta. La misma cerró en 1990 por falta de éxito.
Sin embargo, 23 años después -en 2013- volvió a la carga con un local en el shopping Alto Palermo, que no tardó en convertirse en la punta de lanza de un fenómeno gastronómico que no para de crecer en el país. En la actualidad, hay más de 60 franquicias en la Argentina, entre ellas la que próximamente se abrirá en Pilar.
Instagram: KFC_argentina
