El siempre demorado proyecto de la electrificación de la línea San Martín deberá seguir esperando: el Gobierno nacional confirmó el abandono definitivo del proyecto; al tiempo que aseguró que cualquier obra para su modernización estructural dependerá de la privatización de Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA).
El Gobierno confirmó el abandono definitivo del proyecto de electrificación del San Martín
El Estado nacional asegura que cualquier obra para la modernización de la línea dependerá de su privatización.
Así lo afirmó la Subsecretaría de Transporte Ferroviario a través de un documento en respuesta al duro informe sobre el estado de la línea que semanas atrás había elaborado por la Auditoría General de la Nación (AGN).
Como explicó el sitio especializado enelSubte.com, si bien desde el organismo reconocieron que el proyecto de modernización integral que iba a ejecutarse con el crédito del BID –e incluía la electrificación- “no fue concebido como respuesta a una problemática puntual, sino como una iniciativa orientada a promover un salto cualitativo en la prestación del servicio ferroviario”, el Gobierno decidió en 2024 redirigir los fondos al Programa de Apoyo a la Sostenibilidad Fiscal y el Crecimiento.
En este escenario, la redirección del préstamo implicó que el proyecto se quedara sin fondos: “Actualmente no se cuenta con financiamiento internacional ni con partidas presupuestarias del Tesoro que permitan ejecutar obras de la magnitud contemplada”, reconocieron desde la Subsecretaría a la AGN.
Además, la decisión tuvo como consecuencia inmediata la caída de la licitación para la renovación de las vías y el señalamiento de la línea entre Retiro y Pilar, que era el único aspecto del proyecto que había llegado a ser licitado pero que fue oficialmente dado de baja a principios de 2025.
Dureza
A fines de junio, la Auditoría General de la Nación emitió un informe lapidario sobre el estado de la línea que une Pilar con Retiro, documento que afirmó que nada menos que el 63% de sus vías estaban en estado “regular o malo”.
Además, señaló que en 2024 aumentaron un 72% los accidentes en dicho ramal. En ese mismo periodo subieron un 400% los fallos técnicos.
Sin medias tintas, en la AGN señalaron que “el documento concluye que la cadena de responsabilidades del Estado falló en todos sus eslabones: la Comisión Nacional de Regulación de Transporte (CNRT) controló de manera parcial, la Secretaría de Transporte no respondió formalmente los informes que recibió, y la operadora -la Sociedad Operadora Ferroviaria (SOSFE)- respondió apenas el 38% de las observaciones que se realizaron”.