Se atendió a más de 50 niños y adultos en el Centro Tradicionalista El Pial. Fue una iniciativa del curso de Barbería de la Casa del Vecino.
18 de marzo de 2026 - 13:25
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Niños y jóvenes se cortaron el pelo de manera gratuita en Zelaya.
En una jornada marcada por el compromiso social, alumnos del curso de Barbería de Casa del Vecino -perteneciente a Fundación IR- realizaron cortes de cabello gratuitos para más de 50 niños y adultos en el Centro Tradicionalista El Pial, de la localidad deZelaya.
La actividad formó parte de una iniciativa solidaria impulsada por la fundación, donde los jóvenes que se capacitan en el oficio de barbería pudieron poner en práctica lo aprendido, pero al mismo tiempo transmitir uno de los valores centrales del espacio formativo: la solidaridad.
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La actividad se realizó en el Centro Tradicionalista El Pilar de Zelaya.
Desde Fundación IR destacaron que el curso no sólo se busca brindar una salida laboral a los jóvenes, sino también formar personas comprometidas con su comunidad. En este sentido, las jornadas solidarias permiten que los alumnos comprendan que un oficio también puede ser una herramienta para ayudar a otros.
Durante la actividad estuvieron presentes Inés Ricci, fundadora de Fundación IR, junto a Alberto Zapata y Flavio Álvarez, quienes acompañaron la jornada y el trabajo de los alumnos. También participaron Miguel y Agustín Pedraza, del Centro Tradicionalista El Pial, y la vecina Paola Cáceres, quienes colaboraron para que la actividad pudiera realizarse.
Oficios y solidaridad en Zelaya
La jornada no solo dejó cortes de cabello y sonrisas entre los vecinos, sino también un pedido muy especial de la comunidad. Vecinos de Zelaya manifestaron su deseo de que Fundación IR pueda regresar con una escuelita de oficios, para que más jóvenes del barrio tengan la posibilidad de aprender barbería y otros cursos que les permitan acceder a una capacitación y nuevas oportunidades.
“En Casa del Vecino enseñamos un oficio, pero también enseñamos solidaridad. Cuando los jóvenes entienden que su trabajo puede ayudar a otros, algo muy importante empieza a crecer en ellos”, señalaron desde la fundación.
La jornada dejó como resultado no sólo decenas de cortes de cabello, sino también un ejemplo de trabajo comunitario, aprendizaje y compromiso social, donde los jóvenes demostraron que el conocimiento también puede transformarse en servicio para la comunidad.