Pilar pierde un lugar para el esparcimiento y la aventura: el predio Ecoxtreme anunció su cierre luego de más de 15 años de actividad en la zona.
Durante más de 15 años ofreció trekking, tirolesa, mountain bike y más. El Arzobispado de Buenos Aires, dueño del predio, decidió terminar el contrato en forma unilateral.
Pilar pierde un lugar para el esparcimiento y la aventura: el predio Ecoxtreme anunció su cierre luego de más de 15 años de actividad en la zona.
Así lo informaron sus reponsables, a través de un comunicado en el que atribuyeron la decisión al Arzobispado de Buenos Aires, entidad propietaria del predio de 42 hectáreas con entrada sobre la calle Frondizi, a la altura del kilómetro 59 de la Panamericana.
El texto indica: “Queridos clientes, amigos y familia Ecoxtreme: con enorme tristeza -pero también con profunda convicción- queremos informar que, tras casi 16 años de trabajo ininterrumpido, el Arzobispado de Buenos Aires decidió unilateralmente no renovar el contrato de alquiler del predio donde funciona Ecoxtreme”.
Sobre esto, el comunicado señala que “la decisión fue repentina y sin instancia de diálogo real que permitiera proyectar continuidad, alternativas o una transición ordenada”.
Escalada, tirolesa, mountain bike, arquería y trekking eran las principales actividades, a las que podían sumarse otras como paint ball a pedido de los clientes. También era posible realizar caminatas y hacer uso de las instalaciones del espacio.
Por esto, los responsables de Ecoxtreme se lamentaron de que “así, de un día para el otro, se pone fin a un proyecto que durante más de una década y media recuperó, sostuvo y protegió un espacio natural que estaba abandonado, transformándolo en un lugar seguro, educativo y deportivo para miles de personas”, enfatizando en que Ecoxtreme “no fue solamente un emprendimiento privado. Fue un espacio abierto a la comunidad”.
En este sentido, recordaron que a lo largo de los años “recibimos colegios, organizamos campamentos, promovimos el deporte al aire libre, recuperamos y mantuvimos el circuito de MTB innumerables veces, incluso después de inundaciones, incendios y durante la pandemia. Invertimos trabajo, recursos y años de vida en sostener un pulmón verde destinado al encuentro sano y al deporte”.
A su vez, “frente al avance del basural y el deterioro ambiental de la zona, siempre elegimos cuidar, limpiar y reconstruir”. Sin embargo, “hoy ese esfuerzo queda truncado por una decisión que no contempló el impacto social, deportivo y comunitario que Ecoxtreme generó durante 16 años. Nos duele. Nos indigna. Pero también nos fortalece. Porque si algo demostró este camino es que Ecoxtreme no era solamente un predio: era una comunidad viva”.
En su despedida, desde Ecoxtreme agradecieron públicamente “a cada persona que confió en nosotros. A cada familia, cada ciclista, cada colegio, cada grupo de amigos. Ustedes son la prueba de que este proyecto valió la pena”.
Asimismo, invitaron “a todos los que formaron parte de esta historia a acompañarnos, compartir este mensaje y visibilizar lo que Ecoxtreme significó para Pilar y la comunidad deportiva. La historia no termina acá. Seguiremos apostando al MTB y al cicloturismo, llevando nuestra experiencia a nuevos caminos dentro y fuera del país. Nos seguiremos encontrando sobre dos ruedas”.
Y cierra: “Porque los espacios pueden cerrarse, pero los proyectos con identidad no se apagan”.
