Las medialunas más famosas del país ya pueden comprarse en Pilar. En la tarde de ayer, con un evento para invitados especiales, abrió el parador Atalaya en Pilar y hoy ya levantó las persianas para el público en general.
Las medialunas más famosas del país ya pueden comprarse en Pilar. En la tarde de ayer, con un evento para invitados especiales, abrió el parador Atalaya en Pilar y hoy ya levantó las persianas para el público en general.
El local está ubicado en el kilómetro 53 de la Panamericana mano a Ciudad de Buenos Aires y tiene capacidad para 40 personas sentadas adentro y otras 32 en el espacio exterior. Trabajarán en él 10 personas y entre los invitados a la presentación estuvo el actor Marcelo De Bellis.
Durante el encuentro, los invitados pudieron degustar las famosas medialunas así como otros panificados de la marca.
En la mañana de hoy ya abrió sus puertas al gran público, que apenas pasados unos minutos después de las 8 ya estaba colmando el local.
Además de las variedades clásicas, saladas y dulces, se le suman las medialunas rellenas de crema pastelera, de dulce de leche y de avellanas. También hay cañoncitos rellenos, palmeritas, entre otras variedades de facturas.
A su vez, habrá opciones ligeras para almorzar como tartas y ensaladas, con la proyección de incorporar de forma paulatina platos de gastronomía sencilla.
En lo que respecta al café, la empresa se decantó por El Bohío, uno de los más utilizados en hoteles cinco estrellas. En el día de ayer, el personal participó de una capacitación con un barista, profesional especializado en el café de alta calidad.
Historia
Fundada en el año 1942, en la ciudad de Chascomús, el Parador Atalaya surgió como una empresa familiar dedicada a la elaboración artesanal de sus productos, rasgo que se ha mantenido a través del tiempo y que hoy constituye parte de su identidad.
Por este motivo, se ha convertido en una referencia obligada y punto de encuentro de muchas generaciones de argentinos, llegando a producir más de 100 mil medialunas diarias en los picos de temporada.
De un tiempo a esta parte, la empresa se ha fijado como meta ampliar sus fronteras y ofrecer a sus clientes una nueva experiencia, sin por ello perder de vista el valor de lo autóctono como símbolo de pertenencia. Liderada por la tercera generación de socios, ha desarrollado el modelo de franquicias para continuar su expansión comercial.
