insumió diez sesiones durante más de dos meses

El impactante tatuaje de “La última cena” que se hizo un odontólogo de Pilar

Ángel Garcé también es músico. Hombre de firme espiritualidad y accionar solidario, reprodujo en su cabeza la célebre obra de Leonardo Da Vinci. “Debo dejar plasmado que el amor fue y será el que guíe mis pasos”, explicó.
martes, 17 de agosto de 2021 · 15:25

Odontólogo de larga trayectoria en Pilar, Ángel Garcé tiene además otras facetas: es músico -cantante del grupo de rock y ska El Pico de la Viuda- y una persona de gran espiritualidad cristiana, siempre dispuesto a formar parte de causas solidarias.

Pero, en los últimos días, concretó un anhelo que llevará para siempre en su piel: se tatuó “La última cena”, la célebre obra de Leonardo Da Vinci, nada menos que la parte posterior de su cabeza.

“La última cena ha marcado mi vida desde que he tomado conciencia de que el hombre, como especie, fue concebido desde el amor y para vivir desde el amor, crecer, madurar, amar, porque es la esencia que justifica su creación. Sin amor, no somos nada…”, explica Garcé sobre su decisión.

El autor del tatuaje es Rodrigo Fernández, quien se desempeña en La Plata. Allí se reunieron durante alrededor de 10 sesiones, una vez por semana, durante dos meses y medio. Un paciente y difícil trabajo cuyo resultado final es muy fiel al original.

Fundamentos

De acuerdo a las palabras de Garcé (quien también es presidente del Distrito V del Colegio de Odontólogos de la Provincia), el momento de la última cena de Jesús con sus apóstoles nuclea varios conceptos y enseñanzas.

“La afirmación de Jesús ‘uno de vosotros me traicionará’ causa consternación en sus doce seguidores y ese es el momento que Leonardo representa, intentando reflejar ‘los movimientos del alma’, es decir, las distintas reacciones individualizadas de cada uno de ellos: unos se asombran, otros se levantan porque no han oído bien, otros se espantan y, finalmente, Judas retrocede al sentirse aludido”.

Asimismo, agregó que aquella “fue la última ocasión en la que Jesús de Nazaret se reunió con sus discípulos para compartir el pan y el vino antes de su muerte”, afirmando que “nos queda como legado el compartir en comunidad. Se instaura la comunión, esa ‘común-unión’ entre seres iguales…”.

Ya con la obra del tatuador terminada, Garcé expresó: “Por estas cosas que recuerdo y comparto, por muchas que ignoro, por otras que ustedes pueden buscar, aportar y compartir, es que me he tatuado esta obra en la cabeza… Porque debo dejar plasmado que ha sido, es y será el amor, el que guíe mis pasos hasta el fin de mis días”. Y agradeció al tatuador “por compartir mi locura, Dios te ha utilizado como instrumento para plasmar semejante obra”.

Galería de fotos

9
5
20%
Satisfacción
13%
Esperanza
6%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
60%
Indiferencia

Comentarios