Corría el año 1993 cuando a una de las esquinas más significativas de Pilar desde el punto de vista comercial, en la intersección de Hipólito Yrigoyen y San Martín, frente a la Plaza 12 de Octubre, llegaba una nueva casa de fotografía para imprimir los recuerdos de los pilarenses.
En los últimos días y después de 28 años de trabajo ininterrumpido, a través de sus emblemáticas vidrieras, Megaclik anunció su cierre definitivo. Tal como confirmó uno de sus empleados a El Diario, el comercio se muda a la localidad de San Miguel.
Hasta la llegada masiva de las cámaras digitales, era habitual que el amplio local estuviera a toda hora abarrotado de clientes ansiosos por revelar fotos, adquirir rollos, álbumes y todos los elementos asociados a la fotografía analógica.
Siempre a la vanguardia, en su extensa vidriera que recorre toda la esquina era habitual que se exhibieran novedades, artículos de primeras marcas y objetos preciados para fotógrafos y aficionados. Todos ellos, compartían espacio con alguna quinceañera o novia pilarense que amablemente daba su consentimiento para que su imagen sea exhibida.
Luego, con el avance de la digitalización, el revelado dio lugar a las impresiones, las de laboratorio o bien las instantáneas, a través del kiosco kodak. También a la llegada de nuevos productos, como las cámaras vintage de fotografía instantánea.
En los últimos tiempos, álbumes personalizados, tazas impresas y artículos de decoración, siempre vinculados al mundo de la imagen, fueron ganando espacio en el local que el próximo martes bajará las cortinas para siempre.