Esta canción fue y es interpretada por muchos artistas, básicamente porque es un clásico en el mundo del jazz, y cada uno imprime su huella personal. La versión que hoy recomendamos es la de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, que hacen de esta canción una verdadera obra de arte. Sus voces se fusionan a la perfección y nada brinda más placer que escuchar a estos dos grandes artistas interpretando esta canción inmortal. Trata sobre la simpleza del baile y lo que este acto puede expresar, el amor y la felicidad que se transmite en el mismo. La composición es de 1935, con música y letras de Irving Berlin, pero saltó a la fama cuando se introdujo en la película “Top Hat”.




