Se realizó ayer en Pilar la segunda edición de Jigoku, un evento destinado a los fanáticos de los comics, el animé y los videojuegos orientales. El sitio elegido, por segunda vez, fue el salón del boliche Cuernavaca, ubicado a una cuadra de la plaza céntrica. Pasadas las 13, con más de media cuadra de cola, se daba el ingreso a la convención que prometía un abanico de actividades ligadas a la cultura asiática.
Su organizador, Federico Albornoz (34), es pilarense y hace 10 años que se dedica a realizar este tipo de eventos. Fanático de los dibujos orientales y los videojuegos retro, comenzó organizando estos encuentros en Capital Federal y parte de Buenos Aires y luego, se fueron expandiendo por otras provincias. Al notar en este último tiempo que cada vez más pilarenses viajaban hasta estas convenciones, decidió que era momento de ofrecer algo similar en su propia ciudad.
Todo el boliche se destinó para esta convención, que se llenó de niños y jóvenes. El salón principal contaba con un escenario donde actuó el grupo Kokoro, un dúo que hace covers de canciones de animé y películas. Más tarde, se subió a las tablas Meri Yapura, una youtuber que se dedica al KPop (música con origen en Corea del Sur que cuenta con un fuerte complemento audiovisual).
Ubicados en la periferia, estaban los stands; como el de Marisa Blix de Avellaneda. Hace 10 años que se dedica a vender remeras, gorras y carteras con el rostro de los personajes orientales más reconocidos. También, había puestos que ofrecían posters y bijouterie. El circuito lo completaban los espacios destinados a los campeonatos de videojuegos y dibujo.
La propuesta gastronómica estuvo a cargo de Maid Café, que vendía distintas golosinas orientales.




