A 25 años de su estreno, el film que catapultó a Quentin Tarantino de empleado de videoclub a ícono del cine, sigue siendo tan atrapante como entonces. Un robo que sale mal, policías y delincuentes muertos y los sobrevivientes, encerrados en un depósito, buscan desentrañar cuál de ellos es el traidor. Para no despegarse de la silla.