Los obispos concluyeron este viernes la 128ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que se desarrolló desde el lunes 20 en la casa de retiros El Cenáculo-La Montonera, en Pilar.
Fue en coincidencia con el aniversario de la muerte del pontífice argentino. Reflexionaron sobre la realidad del país y renovaron su compromiso con el papa León XIV.
Los obispos concluyeron este viernes la 128ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que se desarrolló desde el lunes 20 en la casa de retiros El Cenáculo-La Montonera, en Pilar.
El encuentro se inició con el intercambio pastoral entre los delegados regionales, quienes compartieron las realidades, desafíos y signos de esperanza de las diócesis del país.
La misa de apertura fue presidida por el cardenal Luis Villalba. En la segunda jornada, los obispos dedicaron un tiempo especial a la memoria del papa Francisco, al cumplirse un nuevo aniversario de su fallecimiento. Por la tarde, celebraron la Eucaristía en la basílica de Nuestra Señora de Luján, presidida por el titular de la CEA, monseñor Marcelo Colombo.
En su homilía, monseñor Colombo destacó el compromiso del pontífice con la paz, la justicia social y el diálogo ecuménico e interreligioso, como caminos de fraternidad humana. La jornada concluyó con una oración ecuménica y una invocación interreligiosa.
En ese contexto, también se dio a conocer el intercambio epistolar entre el presidente Javier Milei y el titular de la CEA, en el que ambos valoraron el legado de Francisco y expresaron el deseo de fortalecer la unidad y la concordia entre los argentinos.
Durante las jornadas siguientes, los obispos celebraron la misa en memoria de los pastores fallecidos, presidida por monseñor Andrés Stanovnik, y avanzaron en cuestiones institucionales, como la aprobación del Presupuesto 2025 y la presentación del informe de ejecución correspondiente a marzo de 2026.
En el cierre de la Asamblea, los obispos enviaron una carta al papa León XIV, en la que renovaron su comunión con su magisterio y se unieron a su llamado por la paz. Asimismo, compartieron con el Santo Padre la experiencia vivida durante estos días, marcada por la reflexión, la oración y el compromiso pastoral al servicio del Pueblo de Dios.
