Gael, para los nenes, y María, entre las nenas, fueron los nombres que más eligieron los papás pilarenses para sus hijos recién nacidos a lo largo de este 2017 que se está despidiendo.
A su vez, entre los varones, le siguen en el ranking el hiperclásico Juan, los siempre vigentes Benjamín y Mateo y Bautista, otro que se anota en los primeros lugares de la lista desde hace una década.
Mientras que para completar el podio de las nenas aparecen Ámbar e Isabella. Este último hizo furor hace un par de años, al calor del éxito de la serie de películas “El Crepúsculo” y su protagonista femenina, “Bella”. Completan los primeros cinco lugares, Francesca, también resabio del furor post-asunción del Papa Francisco, y el siempre clásico Jazmín.
El dato se dio a conocer a través del portal web de datos abiertos del Municipio y corresponden a los DNI tramitados en el Centro de Documentación Rápida, ubicado en el Shopping Pilar Point.
En cuanto a la cantidad de veces que esos nombres se repiten, hay que decir que un total de 49 lo hicieron por Gael, seguido de Juan 29, Benjamín y Mateo ambos con 23 y Bautista con 17.
Entre las nenas, María fue utilizado un total de 29 veces, seguidos por Ambar 20, Isebella 19 y Francesca 17.
A su vez, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Benjamín (coincide con Pilar) y Sofía lideran las listas de nombres más usados. En el caso de los varones, continúan Mateo, Bautista y Felipe. En el caso de las mujeres: Martina, Isabella y Catalina completan el ranking.
Respecto a la provincia de Buenos Aires, Benjamín se vuelve a repetir como el más utilizado en niños, seguido de Thiago (igual que el hijo mayor de Lionel Messi) y Ciro (¿Por el cantante de Los Persas y ex Los Piojos?). En cuanto a las niñas, la lista la lideró Francesca y su variante Franchesca.
El nuevo Código Civil anuló la ley 18.248, que prohibía inscribir a una persona con un nombre que suscite “equívocos respecto del sexo”. Los varones hoy pueden llevar nombre de mujer y viceversa.
Si se suscita un “exotismo” en los distintos registros civiles del país al momento de inscribir a un bebé, será permitido siempre y cuando no ofenda a su portador y a terceros. Eso, claro, tras el envío -administrativo, pero sin excepciones- de una carta -el texto ya no habla de padres sino de “vínculos filiales”- con el significado y la justificación de la elección.




