BARRIO LA PILARICA

Advierten por un arroyo a metros de un jardín

El puente que cruza el Burgueño en Posadas al 1900 no está señalizado ni vallado. Días atrás, en la misma zona, se accidentó un motociclista que sigue en grave estado.

Por Redacción Pilar a Diario 25 de noviembre de 2016 - 00:00
A raíz del motociclista que cayó en el arroyo Burgueño, vecinos del barrio La Pilarica de Pilar advirtieron que conviven con otro factor de riesgo que podría ocasionar un accidente similar. El mismo curso de agua atraviesa la calle Posadas al 1900 y, si bien existe un puente asfaltado, éste no está debidamente señalizado y no dispone de un vallado que garantice seguridad.
A diferencia de la calle Sanguinetti, más tranquila y donde ocurrió el accidente de la semana pasada, aquí los frentistas aseguran que el mayor peligro se debe al caudal del tránsito que se registra a diario en Posadas, entre Joaquín V. González e Hilario Ascasubi.
A solo 150 metros del puente se encuentran el Jardín de Infantes Nº929 Juana Manso y la Escuela Nº36 Jorge Luis Borges, por lo que cientos de personas deben cruzar el puente atentas al tránsito de autos y camiones para llevar a sus hijos a estos establecimientos.
"Esto es un peligro, porque a solo unos metros está el jardín de infantes y al lado la escuela. Pasan cientos de chicos a diario, madres en bicicleta y para transitarlo hay que parar el tránsito indefectiblemente con los autos y camiones que circulan”, comentó Aldo Payalef, vecino del barrio. "Genera un peligro constante y alguien pueden caer en el arroyo porque no está señalizado, ni debidamente vallado”, advirtió.
Cabe recordar que la semana pasada un motociclista cayó en el Burgueño y resultó gravemente herido. El hecho ocurrió en la calle Sanguinetti al 1900, donde años atrás se removió el entubado del arroyo porque este ocasionaba molestias los días de lluvia o cuando subía el nivel del arroyo. El curso de agua fue abriéndose paso por encima del fino asfalto y generó un surco que, al momento del accidente, no estaba señalizado. Eso, sumando a los matorrales que disimulaban su existencia en medio de las penumbras.
En ambos casos, los frentistas denunciaron una abundante cantidad de basura que flota sobre el arroyo, generando mal olor y contaminación. 

Testimonio
GABY VALLEJOS. Hice toda la primaria en la Escuela 36. Ya pasaron 20 años. El arroyo siempre estuvo igual. Hicieron un jardín, una escuela municipal que sí o sí hay que pasar por ahí para llegar. Es imposible no notar que ahí pasa un arroyo. Es más fácil mirar para un costado.
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