Mientras transita su 30º aniversario y da una vuelta de página a uno de sus años más difíciles, la Cooperativa de Servicios de Fátima (COSEFA) busca avanzar en uno de sus proyectos más ambiciosos. La extensión de la red de gas a barrios de bajos recursos es una deuda pendiente que esperan saldar en el 2016.
Así lo confirmó su presidente, Luis Ramos, en una charla con El Diario. La iniciativa se propone llegar con el tendido de la red a los barrios Los Grillos, San Jorge y Manantial, alrededor de 1.400 hogares que hoy consumen gas envasado.
Según el cooperativista, el proyecto ya está aprobado por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y ahora se espera por la correspondiente ordenanza municipal que autorice las obras. La financiación correrá por parte de las propias familias beneficiadas, que ya brindaron su consentimiento.
El cambio de gobierno reavivó la esperanza de Cosefa de poder contar con la aprobación municipal, por la que vienen bregando desde hace algún tiempo.
En la actualidad, la cooperativa brinda el servicio de gas a 3.600 hogares, unas 16.000 personas. “Tenemos 211.000 metros lineales de cañerías y 5 plantas de gas”, destacó Ramos, que reconoció que el 2015 “fue un año muy difícil para todas las cooperativas de la zona, sobre todo por las reglamentaciones para el gas importado que había que aplicarlas en un plazo muy corto”.
A esto se le sumó el significativo impacto en el bolsillo de los usuarios que tuvieron las medidas para la racionalización en el consumo de la energía, con multas excesivas para quienes superaban el límite de consumo del año anterior.
Fin social
“Empezamos en 2001 con 128 usuarios con el servicio de Internet ‘Dial Up’ y hoy tenemos 6.000 hogares entre Internet y teléfono”, afirma Ramos al recordar el crecimiento que tuvo la cooperativa en los últimos años. Se amplió la cantidad de lugares a los que COSEFA brinda un servicio social, principalmente escuelas públicas a las que llega con la red de gas, teléfono e Internet.
“Es impresionante cómo aumentó la calidad de vida de los estudiantes al contar con Internet, para nosotros es muy importante porque como cooperativa tenemos un rol social”, señaló el presidente, para agregar que “cumplimos con los principios cooperativistas en la práctica”.
De acuerdo a los datos brindados por Cosefa, uno de los servicios que más creció es el de Internet. En los últimos dos años aumentó entre un 25% y un 30% la cantidad de hogares alcanzados y desde hace algún tiempo la cooperativa brinda el servicio por aire, denominado Wireless, que ya beneficia a 300 personas.
30%
Aumentó la cantidad de hogares que reciben Internet de Cosefa en el último año.
PILAR 2020
Conectividad y promesas rotas
En septiembre de 2011 las cooperativas telefónicas del distrito firmaron un acuerdo con el Municipio que prometía convertir a Pilar en una ciudad digital. La iniciativa apuntaba a consolidar la plataforma de “última milla”, es decir, aquella que aportan las diferentes cooperativas y que permitiría instalar cámaras en barrios que ya están cableados por las cooperativas y donde la infraestructura municipal no llega.
A su vez, la plataforma fue presentada como la herramienta necesaria para sustentar la ciudad digital conectando escuelas y espacios públicos, bastión del proyecto “Pilar 2020” tan promocionado por la gestión municipal anterior.
Sin embargo, a cuatro años de la presentación pocos fueron los avances. “El plan era muy ambicioso y tuvo mucho marketing pero fue muy vidrioso, con muchos actores e interpretaciones”, opinó el presidente de Cosefa, Luis Ramos, y sumó una crítica al sistema: “los emprendimientos privados tienen cámaras que enfocan a la calle, ven los movimientos de todos y no se sabe quién las monitorea, qué ojo puede estar mirando atrás”.