La industria de las comunicaciones encontró un nuevo nicho de negocios en la venta de smartphones de hasta dos años de antigüedad, usados, con garantía, sin vinculación con el operador del servicio y con financiamiento en cuotas.
Se trata de la iniciativa de Trocafone, el cuarto emprendimiento de la “constructora de empresas” privada, Quasar Ventures, fundada por tres argentinos identificados como referentes del mundo emprendedor: Andy Freire, Santiago Bilinkis y Pablo Simon Casarino.
Trocafone ya funciona en Brasil desde noviembre pasado y en menos de doce meses llegaron a la apertura de 340 puntos de compra, y un movimiento de 25.000 equipos por mes.
En Argentina comenzaron a operar esta semana con diferencias de precio de hasta 50% entre un equipo nuevo y el usado joven garantizado; y la estimación de la firma es que en menos de doce meses venderán unos 10.000 equipos por mes.
El cofundador de Trocafone, Guillermo Freire, en diálogo con Télam, dijo que “en el mercado argentino hay un gap (salto -vacío) muy grande entre la clase social alta y la media baja”.
En sus estudios de mercado detectaron que la clase alta argentina cambia el teléfono todos los años, cuando hace un lustro el recambio se realizaba cada cuatro años, ya sea por la búsqueda del último modelo o para tener un equipo de mayor capacidad.
En tanto que “una clase media emergente, que en los últimos años a través del crecimiento social se hizo de poder adquisitivo para adquirir bienes que antes no podía, querrían tener equipos de última generación pero no los pueden pagar”, agregó Freire.
Este grupo socioeconómico (C o D), según Freire; “podría comprar un teléfono usado pero no tenía hasta ahora quién les garantice que está en buenas condiciones”.
Los smartphones -como los autos usados- tienen una variedad de componentes cuyo funcionamiento no se puede testear en una primera mirada al equipo.
“Lo que hacemos es ofrecerle a esta clase media emergente una alternativa más económica para que tenga acceso a equipos de última generación”, detalló.
La empresa compra smartphones de no más de un año y medio de uso, chequean si el mismo figura en la banda negativa regional, dónde los operadores radican los números de identificación de los equipos robados, y los reprocesan para asegurarse que el eventual comprador no encuentre datos del vendedor, como ser fotos, contactos, o aplicaciones, entre otras opciones. l
Ecológico
El director de operaciones de la empresa de seguridad informática Avast, Ondrej Vlek, dijo a Télam que la reventa de smartphones usados es “ecológicamente interesante”.