El barrio 9 de Julio de Villa Rosa está preocupado producto de una invasión de roedores que desde hace 20 días acecha a los habitantes de la zona, rodeada de campos descuidados por sus dueños. Los vecinos aseguran que nunca vieron tantos ratones juntos en sus casas.
“Estos hermosos animalitos tenemos en el barrio 9 de Julio”, publicó Mónica Rabbia en Facebook, ilustrando su irónico enojo con las imágenes de los ratones que aparecieron en su casa.
Hace un mes y medio que junto a su marido se mudaron al barrio en una casa de la calle San Fernando y Misiones, y se encontraron con estas pequeñas pero abundantes sorpresas.
“Últimamente invaden de a 10, 12 ratas”, explicó Gustavo Díaz, esposo de Rabbia. Por más que ha probado con distintas alternativas para espantarlas, su trabajo ha sido en vano: “Les tiré veneno, pero no les hace nada. Parece que muere una y vienen 20 al velorio, porque cada día hay más”.
Lo que para algunos ya es una plaga, dado que ha cambiado sus hábitos por completo, también ha sido remarcado por otros vecinos que sufren a estos animales.
“Se han visto otros años pero así como ahora, como una epidemia, nunca”, indicó Ludmila Serradori a El Diario. La mujer dejó en claro que ha visto a los ratones salir desde el campo ubicado frente a su casa en la calle Misiones, que hace 2 años cambió de dueño, fue limpiado, alambrado, pero que no recibió más mantenimiento: “El otro día estaba con amigas a las 5 de la tarde tomando mate y las vimos pasar. Van y vienen, cruzan la calle”.
Como ella, fueron varios los que alertaron que es por la noche cuando se las siente gritar, mientras el barrio está en silencio.
A la espera de una solución por parte de las autoridades pertinentes, Gustavo Díaz admitió haber reclamado ante la delegación municipal: “Dicen que está el reclamo hecho pero nadie hace nada”.
Expansión
Esta preocupación que comparten por estos días los vecinos del barrio 9 de Julio también encontró eco en otros barrios y cuadras de la localidad.
En Luchetti, por ejemplo, también han expresado el malestar de encontrar residuos que generen la proliferación de los roedores. “Tenés el pastizal del costado de las vías que realmente es una selva. Yo por el momento estoy usando un cebo pero mato una y aparecen diez”, indicó Mabel Gutiérrez en el portal de Facebook de Quiero Villa Rosa.
En el centro de la localidad también se han visto inconvenientes con la aparición de ratones, como manifestó Carolina Camejo sobre su experiencia el domingo último: “Yo esperaba el cole en la ruta 25 e Yrigoyen a las 17 ayer y de la zanja pasando a medio metro mío, pasó una rata más grande que un cobayo. ¡Es un ascoooo!”
“A la noche es peor. Cuando esta todo tranquilo, que no hay nadie, se las siente aún más”.
Ludmila Serradori.
