Con más personal y largas colas, Edenor reabrió sus oficinas
Tras 17 días de paro, las oficinas de Edenor en el centro de Pilar retomaron la atención al público. Y con la reapertura, llegaron las colas y el desborde en la atención. En algunos casos, la gente esperó hasta tres horas para ser atendida.
Finalmente, la medida de fuerza iniciada el lunes 15 de abril por el personal administrativo de Edenor fue levantada. Tal como informó el vocero de la compañía, Alberto Lippi, el conflicto se destrabó con la incorporación de más cantidad de personal a fin de terminar con el desborde que a diario se presentaba en las oficinas y que ocasionó más de un disturbio.
Precisamente, el pedido de los empleados afiliados al sindicato Luz y Fuerza radicaba en la incorporación de un policía uniformado más en cada una de las seis oficinas que componen la sección Pilar y que abarca los municipios de Rodríguez, José C. Paz, Malvinas, Moreno y San Miguel.
No obstante, por el momento la incorporación de un policía más por cada dependencia quedó en suspenso. Por el mismo motivo, desde Edenor prefieren no arriesgarse a confirmar si el conflicto se destrabó de forma total. “Hoy se reabrieron las seis oficinas, es lo único que podemos decir”, concluyó el vocero.
Días atrás en Edenor aseguraron que la incorporación de seis nuevos policías (cada oficina cuenta con un uniformado más personal de seguridad privada) se dificultaba debido a la poca disponibilidad de efectivos en la Provincia de Buenos Aires.
Vale aclarar que los policías que prestan servicio en lugares privados lo hacen bajo el carácter de “horas adicionales”, a contraturno de su trabajo en la fuerza.
Sobre esto, el jefe Distrital de la policía, Jorge Aguilar confirmó a El Diario que la negativa de los uniformados a prestar servicio extra en lugares privados tiene que ver con cuestiones económicas. La hora se paga $14 en lugares privados, mientras que en otras tareas adicionales como el Servicio de Apoyo Policial del Municipio se paga el triple.
Desborde
La reapertura de Edenor trajo una catarata de reclamos y consultas que se reflejaron en las largas colas que permanecieron en la puerta de las oficinas durante toda la mañana.
Aunque desde la empresa desestimaron que esto pudiera suceder, asegurando que “el grueso de los usuarios abona a través de toda la red que existe para efectuar pagos” -entre ellas las oficinas de cobro rápido y el débito automático- volvieron a repetirse las escenas de principios de año en las puertas de Edenor.
Quienes no recibieron su factura, quienes debían pagar más allá del segundo vencimiento, los que pedían la colocación del suministro y, principalmente, los usuarios que reclamaban por excesos en la facturación coincidieron en la puerta.
17
Días duró el paro en Edenor. El eje del conflicto, la incorporación de más cantidad de policías, sigue sin resolverse.
El día que volvieron los reclamos
El factor de estabilización –la nueva forma de facturar a la que se puede renunciar por propia voluntad en la Defensoría del Pueblo y en la dirección de Defensa del Consumidor- sigue siendo un motivo de conflicto para los consumidores.
“Vengo por un reclamo, renuncié al factor de estabilización y me vino la misma factura que el mes pasado”, expresó Cecilia Salinas. En el mismo sentido, María Rodríguez de San Alejo, se quejó: “hace más de una hora que estoy y la cola no se mueve, pasé de pagar 130 a 600 pesos y ahora me llegó una boleta de 800, tengo gente del barrio colgada de la luz y vengo a hacer el reclamo”. Por su parte, Ángel de Parque Irízar agregó: “renuncié al factor de estabilización e igual me llegó una factura por 450 pesos, vengo a reclamar porque no la puedo pagar”.
Para Ramón, electricista matriculado, el paro en las oficinas de Edenor implicó una pérdida económica. “Tengo pedidos de suministro atrasados, en estos días no pude iniciar ni uno, hay obras paradas”, aseguró. Similar fue la situación para María que en cuatro oportunidades viajó 30 kilómetros para efectuar un cambio de titularidad, sin suerte. “Me fui a Capital y tampoco pude hacer el trámite, tenía que hacerse sí o si acá y ahora hace más de una hora que espero para que me atiendan”, señaló la mujer a la que la separaban unas 30 personas de la puerta de ingreso a Edenor.