Es el piloto a vencer y se justifica carrera tras carrera como el líder del deporte motor. Se maneja al borde de la perfección conductiva con una regularidad impecable. No discrimina entre tracción delantera, trasera, motores V8 o de 6 cilindros en línea. Siempre está ahí, adelante, en primera plana.
Es Matías Rossi, el Misil, que volvió a triunfar en uno de los autódromos más peligroso, respetados y emblemáticos del país: “El Zonda Eduardo Copello” de San Juan.
Se impuso en la 3ª fecha del Súper TC 2000. Logró su tercera victoria consecutiva en ese escenario, fue la segunda al hilo en la categoría y subió a lo más alto del podio por tercera vez en 4 fines de semana inmediatos.
Además, alcanzó su 21º éxito en la categoría, contando las 5 veces que ganó con los motores V8 y las 16 del viejo TC 2000, y fue su 43º victoria en el automovilismo argentino.
El delvisense, que ganó nuevamente el Súper 8 y largó desde la mejor posición, capitalizó el retraso de Néstor Girolami (Peugeot 408) y ratificó que se siente a gusto en San Juan, donde ganó las tres competencias que disputó con Toyota.
“Ganar acá es especial. A este circuito le doy una importancia muy grande”, destacó el Granadero, que con este resultado se convirtió en líder del torneo y repitió lo hecho en Rosario, donde también finalizó delante de José María López (Fiat Línea 2º).
Presentimiento. San Juan amaneció con el éxito de Rossi en el Súper 8, que ya ganó 5 de las 11 ediciones que se disputaron de este formato y tiene chapa de especialista en los duelos mano a mano.
Le ganó la pole a Girolami pero antes de la final presagió que el hombre de Peugeot le presentaría batalla en la final.
“Creo que la carrera será más difícil que la de Rosario porque Girolami tiene una gran velocidad final”, afirmaba el tricampeón de TC 2000.
Y, casualidad o no, el pronóstico de Rossi se confirmó apenas iniciada la competencia. Bebu superó al delvisense en la horquilla y lideró con el Toyota pegado detrás suyo, hasta que una falla en el Peugeot lo obligó a abandonar.
Rossi heredó el liderazgo y administró sin mayores complicaciones la diferencia que lo separaba de López, quien ya marchaba 2º.
“No me gusta celebrar en demasía las victorias que se dan por un problema del rival. Bebu venía muy bien hasta su problema. Ésta era su victoria. Cuando se queda administré la distancia y ganamos muy bien”, afirmó el Misil.
Ya en el podio de San Juan, Rossi destaco el trabajo del Totoya Team Argentina: “me entregó un auto bárbaro que permitió volver a ganar”.
“A este circuito le doy una importancia muy grande y lograr mi tercer triunfo acá es muy especial”, repitió el nuevo líder del campeonato.
También Darío Ramonda, director general del TTA, habló tras la victoria y enfatizó que “ganar en San Juan tiene un valor especial. Muy especial”, aludiendo al accidente aéreo que le costó la vida a Nicolás Vuyovich luego de que ganara en San Juan y a Gustavo Ramonda.
Por ende, en el fondo, para los Toyota, cada victoria en El Zonda es, de alguna manera, un homenaje.
Motos en el Gálvez
Sergio Fasci y Matías Cassano fueron parte de la gran fiesta del motociclismo argentino que se realizó en el Autódromo “Juan y Oscar Gálvez” de Buenos Aires, cita que marcó el regreso de las dos ruedas al trazado porteño luego de 8 años.
Por la 3ª fecha del Campeonato Argentino de 600cc Súper Sport, Cassano fue 8º en la final y Fasci abandonó luego de una caída.
El piloto de Del Viso había largado desde la 2ª posición y alcanzó el liderazgo en la primera curva, hasta que en el tercero giro sufrió una caída y se retrasó.
El ganador fue el internacional Sebastián Porto, luego de una intensa lucha con Diego Perluigi (2º) que funcionó como cierre ideal para el gran festival que contó con más de 150 motos y al que asistieron más de 15.000 personas.
