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Santino, el bebé dado por muerto al nacer, ya está en su casa

Recibió el alta del Garrahan tras casi seis meses. Su madre asegura que los estudios no revelan daño cerebral. Sigue alimentándose por sonda, pero estiman que pronto lo hará por sí mismo.
10 de mayo de 2013 - 00:00

por Celeste Lafourcade

c.lafourcade@pilaradiario.com

 

Exultante y al mismo tiempo sin poder creerlo todavía, Gisele Franco recibió la noticia más esperada por cualquier madre reciente. Aunque, en su caso, la buena nueva tardó casi seis meses en llegar. En el día de ayer, por fin, pudo abandonar el hospital con su bebé en brazos, el mismo que fuera dado por muerto al nacer en el Sanguinetti.

Santino Manuel llegó antes de lo previsto el 18 de noviembre pasado y con apenas 25 semanas de gestación. La médica que atendió el parto de urgencia en el nosocomio local asumió –sin revisarlo- que había nacido sin vida. Fue su abuela materna quien lo rescató de la chata donde lo habían depositado y dio alerta a los médicos.

El resto, es una sucesión de derivaciones, intervenciones quirúrgicas y pronósticos reservados que no pudieron hacer mella en la esperanza de su mamá de apenas 21 años. “Está re bien”, repitió con alegría una y otra vez la joven oriunda de Villa Verde en una charla con El Diario, mientras ultimaba detalles para abandonar el hospital Garrahan donde Santino permaneció cuatro meses y medio.

“Lo tengo que cuidar mucho de personas enfermas, por el tema de las defensas –advirtió- pero ahora está muy bien”.

 

Presente

Con cinco meses y 21 días, Santino abandonó el nosocomio capitalino con 3.880 gramos, muy por encima de los escasos 600 gramos que pesó al nacer y del medio kilo que rozó en sus horas más críticas.

Durante su recuperación, el niño logró respirar sin asistencia externa ni oxígeno adicional. “Respira por sí mismo, no necesita oxígeno”, celebró Gisele. No obstante, Santino continuará alimentándose por sonda por algún tiempo más hasta que termine de desarrollar el reflejo de succión.

“Se le complica un poco tomar la mamadera”, señaló la joven aunque aclaró que conseguirá hacerlo con estimulación.

 

Gisele es conciente que a Santino le demandará algo más de tiempo que a un niño nacido a término cumplir con las etapas del desarrollo. Pero todo parece un detalle menor al lado del panorama posible para el que médicos y enfermeros la prepararon con cautela durante los primeros días. 

“Quizás va a tardar más en caminar por el hecho de que sea prematuro”, estimó, aunque de todos modos, la evaluación de las secuelas que podría haberle ocasionado su nacimiento prematuro y los minutos que pasó sin asistencia se verán “a medida que vaya creciendo”.

Hasta el momento, se le detectó como secuela una hipoacusia bilateral. “Es sordo de un oído y en el otro tiene una dificultad, se va a tener que rehabilitar y se le van a colocar audífonos”, explicó Gisele.

No obstante, y desafiando las previsiones nada alentadoras a las que se enfrentó en un primer momento, la mamá aseguró que los estudios cerebrales que se le practicaron no revelaron daños. “Su cerebro es normal”, afirmó.

 

A casa

Su primera noche en familia Santino la pasó junto a sus padres en la localidad de Bella Vista, Partido de San Miguel, de donde es oriundo su padre. Es allí donde la joven pareja está edificando su casa.

Por el favorable estado de salud del bebé, no necesitarán ayuda médica a domicilio ni acondicionar la vivienda. “Puede dormir en su cuna normalmente”, enfatizó Gisele, que ya fue entrenada en la unidad de Neonatología del Garrahan para cambiar la sonda del bebé cada vez que necesite alimentarse.

Con el entusiasmo de quien se lanza por primera vez a una tarea, la joven se despide antes de empezar a desarrollar su rol de madre por sí sola: “estoy muy contenta, esperé 5 meses y medio este momento”.

 

3.880

Gramos pesa Santino hoy. Permaneció internado por 5 meses y 21 días.  

 

La noticia que conmovió a todos 

Votada por los lectores de El Diario como la noticia del año 2012, el caso Santino logró conmover más allá de las fronteras de Pilar.

El bebé llegó al mundo a las 4 de la mañana del 18 de noviembre y con sus 600 gramos logró aferrarse a la vida de forma casi milagrosa. Su madre, Gisele Franco, ingresó a la guardia del hospital Sanguinetti con fuerte dolores abdominales. Allí fue atendida en un consultorio de guardia donde dio a luz por parto natural con la asistencia de la ginecóloga Stella Maris Villegas, quien sin revisar al niño lo dio por muerto.

Minutos después fue su abuela materna, Viviana Miranda, quien al intentar conocer cuál era el estado de su hija, recibió la noticia: “Nació muerto ¿quiere verlo?”. Al ingresar al consultorio constató que el niño, depositado en una chata con los restos de placenta, se estaba moviendo. “Son reflejos”, contestó la ginecóloga.

Con su insistencia, la mujer consiguió que la médica constatara que el niño estaba vivo y llamara a una pediatra de guardia, quien tras practicarle maniobras de reanimación, ordenó su trasladado al hospital Meisner de Derqui. Al mes fue derivado al hospital Garrahan donde permaneció hasta ayer.

En su internación, fue sometido a tres operaciones: de corazón, de la vista y de una hernia. Recibió transfusiones de sangre, batalló contra la anemia y contra una bacteria que atacó sus plaquetas, entre otras complicaciones propias de los prematuros.

Entretanto, Villegas (de larga trayectoria en el Sanguinetti y 20 años de experiencia en la profesión) fue separada de su cargo y el Municipio le inició un sumario. Paralelamente, la familia del bebé inició acciones legales contra el sistema de salud municipal.

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