Localidades: faltan cajeros, correo y lugares para pagar las facturas

Son Villa Rosa, Villa Astolfi, Manzanares, Fátima, Alberti y Lagomarsino. Hoy carecen de servicios básicos para los consumidores. Los vecinos se ven obligados a trasladarse al centro u otros distritos.
viernes, 5 de abril de 2013 · 00:00

Al menos seis localidades del distrito no cuentan con servicios básicos que van desde el Registro civil hasta un cajero automático. Para hacer un trámite en el correo, pagar facturas u obtener dinero, los vecinos se ven obligados a viajar a la ciudad cabecera o a la más cercana y allí realizan sus compras. La situación genera incomodidad, gastos en pasajes y perjuicio para los comerciantes de cada una de esas localidades.

Villa Astolfi, Manzanares, Fátima, Manuel Alberti, Villa Rosa y Lagomarsino son localidades que parecen aisladas del resto del distrito ante la falta de servicios para los vecinos.

El Diario recorrió los distintos puntos del distrito, escuchando la voz de los frentistas y comerciantes que reclaman la llegada de los servicios.

Villa Astolfi, incluyendo a Manzone, es la localidad más afectada, ya que no tiene ninguno de estos servicios. “Nunca tuvimos cajero automático, a pesar de que cada vez hay más gente”, explicó una vecina, que aseguró que se juntaron firmas solicitando el expendedor de dinero.

En tanto, la mujer contó que para pagar las facturas de luz u otro servicio, deben viajar a Pilar o Presidente Derqui, ya que allí no existe ninguna ventanilla de pago.

“Hubo un BaproPago y un Pago Fácil, pero no sé por qué cerraron y no volvieron a abrir”, señaló.

Mientras que el Registro civil era uno de los logros obtenidos, se esfumó hace 16 meses, cuando la mujer que estaba encargada de la oficina quedó embarazada y en vez de reemplazarla, decidieron cerrar sus puertas. “El correo no existe más después que cerró la vieja estafeta ya hace varios años”, explicó.

Una situación similar a la de Astolfi, se vive en Luis Lagomarsino, donde los frentistas son tajantes: “acá no tenemos nada, si querés pagar o hacer un trámite tenés que tener para el colectivo”.

 

A medias

En Villa Rosa, el cajero automático dejó de funcionar hace tres años, luego de un intento de robo y la declaración del banco como “zona peligrosa”. A pesar de las gestiones de la Cámara de Comercio de la localidad, que ofreció construir un lugar junto a la Comisaría 6ª para que coloquen el expendedor de dinero, el banco sigue disconforme y no autoriza el regreso del cajero.

Allí los vecinos aseguran que las ventanillas de cobro de facturas funcionan, aunque no dan abasto para los 40 mil habitantes que tiene la localidad.

De la misma manera califican como “pobre” el funcionamiento del Registro civil, que entrega 30 número diarios. Y no existe oficina de correo.

“Dejamos de ser un pueblito hace rato, pero nos tratan como si lo fuéramos”, disparó con enojo uno de los vecinos consultados por El Diario.

Por su parte, Manzanares está al revés de Villa Rosa, ya que allí hay un cajero automático, pero el resto de los servicios brilla por su ausencia.

En la localidad no hay correo, Registro civil, ni ventanillas de pago de impuestos, pese a que se encuentra a unos 11 kilómetros de la ciudad de Pilar.

Su localidad lindera, Fátima, no cuenta con ninguno de estos servicios, aunque el cajero de Manzanares también es utilizado por los vecinos, pero hay que recorrer algunos kilómetros.

 

Capacidad

En Manuel Alberti las cosas son distintas, allí hay un cajero automático, pero está preparado para una localidad con 10 mil habitantes cuando hoy en día ronda los 50 mil.

Además parece que su uso no es posible todos los días: “no anda siempre”, remarcó un frentista sobre el expendedor de dinero.

Según cuentan los vecinos, la gente se moviliza a Tortuguitas, en el Partido Malvinas Argentinas, o llega hasta Garín, que pertenece a Escobar, para sacar dinero: “es más fácil que ir a Del Viso donde siempre están llenos los cajeros”, aseguraron.

Al mismo tiempo, remarcaron que las dos bocas de cobro, tienen el mismo problema en fechas de vencimiento y ante la falta de cupo, mucha gente debe movilizarse o se queda sin pagar los servicios.

“Cada vez somos más habitantes, pero el crecimiento parece que solo es poblacional y no en servicios e infraestructura”, aseguró el vecino.

 

Tarjetas

Comercios con plástico

Mientras los vecinos se quejan de la falta de servicios en sus localidades, las cuales crecen en población en forma fugaz cada año, los comerciantes de cada una de ellas se las rebuscan para no quedar rezagados.

Una de las coincidencias que se dan en la mayoría de los comercios medianos y grandes de estas localidades, es la implementación del posnet para cobrar con tarjeta de débito y crédito. Ante la falta de cajero automático supermercados y hasta algunas carnicerías, se vieron obligados a recibir “plásticos”.

La decisión se tomó a partir de que los vecinos, necesitados de efectivo para realizar sus compras, decidían ir a los hipermercados, shoppings o comprar en las ciudades a las que llegaban para utilizar el expendedor de dinero.

 

SUBE 

Otro de los problemas que presentan las localidades es la falta de comercios que presten el servicio de cargar la tarjeta SUBE. En aquellas que cuentan con estaciones de ferrocarril, como Villa Astolfi, Villa Rosa y Manuel Alberti, aprovechan para hacerlo en las boleterías.

 

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