Protagonista insoslayable de la creación plástica y arquitectónica de los últimos cincuenta años, Clorindo Testa falleció ayer a los 89 años dejando como legado una serie de obras emblemáticas en la ciudad de Buenos Aires como la Biblioteca Nacional, el Centro Cultural Recoleta y ex Banco de Londres.
Claro que Pilar también pudo y seguirá mientras perduren sus obras, disfrutar de su talento, ya que es el “padre” del auditorio y de la Biblioteca del Campus de la Universidad del Salvador, que se levanta justamente junto al río Luján. A su vez también diseñó, años atrás, una casa en un country de nuestra ciudad.
Una exposición inaugurada en el Pabellón de las Artes de la UCA en 2005 mostró un resumen de su recorrido.
Una selección de pinturas, instalaciones, maquetas y montajes fue resumen y testimonio de su itinerario: informalismo, figuración, abstracción, urbanismo, arquitectura.
A lo largo de su carrera, embelleció la ciudad de Buenos Aires con obras emblemáticas como la Cámara de la Construcción en 1951, el ex Banco de Londres y América del Sur en 1960 -actual Hipotecario-, la Biblioteca Nacional en 1962, el Hospital Naval en 1970 y el Centro Cultural Recoleta en 1979.
Otros trabajos fueron el Auditorium de la Paz (1993), la sede del Colegio de Escribanos de la Capital Federal (1998) y el proyecto Universidad Torcuato Di Tella (1998).
