En el distrito de Pilar roban unos 20 DNI por mes para estafas

Es uno de los delitos que más se cometen en el país. Se usan para sacar créditos con identidades falsas. Buscan evitarlo con el nuevo documento tarjeta, que tiene más medidas de seguridad.
 
domingo, 31 de marzo de 2013 · 00:00

Algunas décadas atrás, el ladrón que asaltaba a una persona y se hacía de su billetera o cartera con el dinero y sus documentos de identidad devolvía estos últimos. Claro, no es que iba a su domicilio para dárselos sino que simplemente los tiraba dentro de un buzón del correo y en pocos días llegaban a la casa del damnificado. Ese era uno de los varios códigos a respetar que la delincuencia perdió con el paso del tiempo. Hoy, contar con un documento ajeno implica otra serie de beneficios para los malhechores, y eso es lo que hizo que aquel otrora código dejara de ser tenido en cuenta.

Actualmente, formar sociedades y abrir cuentas corrientes en bancos puso nuevamente de relieve el auge de este delito que no distingue clase social y se aplica con diferentes propósitos: solicitud de créditos y celulares, compra de electrodomésticos, autos, inmuebles, y todo tipo de estafas. El robo de identidad muestra desde hace una década alarmantes niveles de incidencia reflejados en las estadísticas oficiales.

Según datos de la Procuración General de la Nación desde el 2000 a la fecha se han iniciado en todo el país más de 20 mil causas penales por la falsificación o uso de documentos, robados, destinados a acreditar la identidad.

Se afirma que la apropiación de identidad es el ilícito que más ha crecido en el mundo y particularmente en Argentina, donde en 2006 llegaron a registrarse en promedio 100 de estos hechos por día, mientras que actualmente trepa a los 70.

En lo que respecta al Partido de Pilar, los registros policiales, de todas las comisarías y destacamentos, señalan un promedio de 20 robos de DNI por mes como producto de hurtos, asaltos y robos en domicilios. O sea, un equivalente a 240 personas al año, sometidas a potenciales estafas bancarias o crediticias.

 

 

Sofisticadas bandas

El incremento de este delito esconde a bandas que trafican, vía Internet, bancos de datos o logran apropiarse de información sobre el personal de empresas para falsificar documentación que luego es usada para cometer otros ilícitos.

Los especialistas advierten sobre una inexplicable falta de regulación legal que contribuye al avance sin control de este flagelo. Pero sobre todo cuestionan la histórica falta de seguridad de los DNI que permiten su falsificación con medios relativamente simples. Ya ni hablar del tradicional DNI al que con sólo cambiarle la foto ya se lo puede usar para cualquier tipo de estafa. No obstante en esos mismos ámbitos del Ministerio de Seguridad bonaerense se subraya que ese tipo de delito bajó su índice a partir de la puesta en marcha del nuevo DNI tarjeta ya que se lo califica de “inviolable” habida cuenta que resulta casi imposible el cambio de la fotografía del verdadero dueño por la de un malviviente que pretende usarlo.

Pese a eso, sólo unos 10 millones de argentinos lo han tramitado ya que, -cuando se lanzó en 2009-, el Ministro del Interior, Florencio Randazzo, destacó que “el nuevo DNI es a partir de ahora sólo formato tarjeta, pero este cambio no implica la obligación de sacar un nuevo DNI ni hay plazos para hacerlo”.

A resultas, aún circulan más de 20 millones de documentos tipo libreta verde entre adultos, sobre una población que ya supera los 40 millones.

Un factor que favorece el ilícito es la escasez de requisitos exigidos para acreditar la identidad en operaciones de compra a crédito, particularmente en los comercios de indumentarias de primeras marcas o de electrodomésticos donde, muchas veces, basta con la simple presentación de una fotocopia del DNI.

Una de las características de este delito que lo hace tan “fácil” es que quien lo sufre se entera tiempo después de que fue víctima, generalmente, cuando va a solicitar un crédito, una apertura de una cuenta bancaria o adquirir algo en cuotas.

Sucede que ni bien la empresa o banco chequean el Veraz, aparece su número, dirección, nombre y apellido como “deudor” por una compra impaga de varios miles de pesos. Y eso aún cuando la víctima haya hecho en tiempo y forma la denuncia policial y pidiera la baja del DNI que le robaron en un Registro Civil.

 

 

20.000

causas se iniciaron desde el 2000 por delitos vinculados a la supresión de identidad.

 

 

Desde 100 hasta 2.000 pesos

 

La venta de documentos apócrifos en el mercado negro de la delincuencia varía mucho. Tan solo cuesta 100 pesos uno que fue producto de una falsificación lograda con impresoras láser y un papel medianamente similar al original de los DNI libreta verde.

Pero si el objetivo es conseguir un DNI original robado, su costo puede ascender hasta los 1.000 pesos. Obviamente que quien lo vende sabe que su destino será para una estafa a gran escala que bien puede comenzar con la total renovación de electrodomésticos y mobiliario de una vivienda. Y este precio se duplica cuando quien lo compra es un fugitivo de la Justicia que necesita exhibir otra identidad en una provincia donde no se lo conozca fisonómicamente.

En tanto, en los últimos meses bandas fuertemente organizadas “robaron camiones con DNI en blanco destinados a organismos oficiales”. Tal es así que un alto funcionario policial explicó que en el 80% de los delitos complejos, como secuestros, narcotráfico o asociaciones ilícitas “participan delincuentes con documentos falsos”.

 

 

Las estafas más comunes con un DNI robado

Según el relevamiento del Ministerio del Interior de la Provincia de Buenos Aires, existen al menos seis formas de estafas utilizando DNI robados o adulterados.

 • Cuenta corriente: Con un DNI adulterado pueden abrir una cuenta bancaria y emitir cheques sin fondos por una suma incalculable y operar con tarjetas de crédito.

Secuestro extorsivo: Las bandas dedicadas a secuestros necesitan teléfonos celulares para operar sin dejar pistas. Usan documentos falsos o adulterados para comprarlos.

«Carpetas mágicas»: Con un DNI los «carpeteros» arman títulos de propiedad, escrituras o declaraciones juradas para conseguir créditos de importantes sumas. Cobran entre 3 y 4 mil pesos.

Dinero fresco: Con un DNI y recibos de sueldo o jubilación falsos se puede obtener un crédito que no supere los 5 mil pesos. El titular no debe tener deudas.

Renovar el placard: Con fotocopias del DNI, una boleta de servicios y un teléfono de contacto obtienen créditos en grandes tiendas de indumentaria o de artículos para el hogar.

Pagar con tarjeta: Para obtener tarjetas de grandes tiendas o supermercados no se necesitan muchos requisitos. Con un DNI robado y recibo de sueldo falso las consiguen.

 

 

 

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