por Diego Schejtman [email protected]
Además de un último lugar de descanso y el sitio donde los deudos van a recordar a sus seres queridos que ya no están, los cementerios son reservorios de la memoria de los pueblos y ciudades. Es que además de albergar a generaciones pasadas de vecinos ilustres y anónimos, forjadores de la historia local, la necrópolis es un muestrario del paso del tiempo y el cambio de las costumbres de una sociedad.
En busca de acercar esa memoria colectiva al presente y de preservarla para el futuro, ayer se inauguró en el cementerio municipal de Pilar el primer Sendero de la Almas, un recorrido por las callejuelas de esa verdadera ciudad dentro de la ciudad, con hitos que ayudan a detener la mirada en datos históricos que hacen a la construcción de la identidad local.
El paseo fue presentado ayer por la mañana con un acto encabezado por el intendente Humberto Zúccaro y el obispo de la diócesis de Zárate-Campana, Oscar Sarlinga. Comenzó poco después de las 10, cuando en pocos minutos el intenso aguacero que caía desde la noche anterior cesó y la capa de nubes dejó al descubierto el celeste luminoso del cielo otoñal, regalándole al prelado el argumento perfecto para una metáfora: “La luminosidad brilla especialmente sobre nosotros, y la mente humana, que es profundamente simbólica, capta este símbolo de Cristo, que es luz”, dijo Sarlinga.
Desde un escenario montado en cuestión de segundos en una de las entradas al cementerio, las autoridades dejaron inaugurado un oratorio que, con su altar y reclinatorio, estará abierto a los fieles que busquen el consuelo de la fe ante el dolor de una pérdida irreparable.
Ese sector, acondicionado en el pequeño espacio que antes ocupaba un depósito de herramientas, está ubicado en la entrada principal al cementerio, en la esquina de Zeballos y Lorenzo López. Lleva el nombre de Rosita de Mantovani, madre del director general de Relaciones Públicas del Municipio, Omar Mantovani, quien ideó su creación.
Mantovani, de estrecha relación con Sarlinga, también estuvo sobre el escenario, junto a la secretaria de Educación, Cultura e Integración, María del Carmen Rodríguez y la subsecretaria de Cultura, Clarisa Bartolacci, entre otros encargados de llevar adelante la iniciativa.
Paso a paso
El Sendero de las Almas aparece marcado en un plano del cementerio ubicado en la entrada, apenas se traspasa el hall que da a la administración y al recién inaugurado oratorio. Sobre la grilla que dibujan las parcelas y las calles que las conectan resaltan en rojo 29 puntos, que son los que forman parte del paseo.
La que se presentó ayer es la primera de tres etapas en las que se dividirá el diseño del sendero, que fue recorrido por las autoridades acompañadas por un buen número de vecinos.
El camino está marcado sobre las calles del cementerio con siluetas de huellas de zapatos masculinos pintadas en amarillo. De vez en cuando, las pisadas giran y se detienen, como invitando al paseante a posar la vista sobre uno de los hitos del recorrido.
Tras el oratorio y la administración, primeros puntos del camino, el plano se detiene en otros 27 puntos, que una guía turística fue describiendo brevemente.
Así, se pasó por el panteón de la Sociedad Italiana, fundada en 1889, para recorrer luego las bóvedas y tumbas de personajes históricos del distrito, muchos de ellos con nombres de calles, como el alcalde Tomás Márquez –su panteón fue declarado Monumento Histórico-, Pedro Lagrave, intendente por dos periodos entre 1928 y 1936; Manuel Martignone, jefe comunal entre 1922 y 1924, o Eduardo Macías, comisionado de 1920 a 1921.
También aparecen Venancio Castro, intendente radical entre 1917 y 1918, Juan Cirilo Sanguinetti, que durante su intendencia –de 1958 al 62- fundó el hospital que hoy lleva su nombre y Luis Lagomarsino, recordado como Luiso, primer intendente tras el retorno de la democracia en 1983 y parte entrañable de la memoria de los pilarenses.
Hay algunos militares de renombre, como el coronel Nazarre, que se destacó en la conquista del Chaco, según reza la reseña o el mayor Cayetano Beliera, que participó de la campaña del desierto.
Otros vecinos destacados cuyo último descanso quedó registrado en el sendero son el médico e historiador Gregorio Ferrá; Mafalda Alberini, recordada por sus obras de beneficencia; José Haiek, dirigente radical al que se le reconoce la creación de la escuela Nº26; Josefina Derqui, hija del presidente Santiago Derqui que da su nombre a la localidad; Pedro Marzano, un destacado comerciante que contribuyó en la construcción de la iglesia.
Figuran también el maestro Arnaldo Ferraroti, el comerciante Ismael Ferrarotti –un tramo de la ruta ex 8 lleva su nombre- y Pedro Bartolacci, creador de la primera escuela para chicos con capacidades diferentes.
Entre los puntos destacados están los monumentos y monolitos que recuerdan a los miembros del Sindicato de Químicos, al de Canillitas, a los periodistas locales y a los miembros de la UCR. Se ubican cerca del osario de la Cruz Mayor, construido para resguardar restos sin identificación y para la oración de los seres queridos lejanos.
Curiosidades
La tumba más antigua registrada data de 1857. En ella descansan los restos del matrimonio compuesto por Hilario Espinosa y Rosalinda Zárate de Espinosa.
También está el panteón de las Hermanas Franciscanas, la entidad religiosa que creó el Instituto Madre del Divino Pastor, fundado por Ana Mogas, también recordada con una calle lindera al colegio.
Una religiosa de esa orden participó de la recorrida de ayer. Al pasar frente al panteón, abrió la puerta para dejar a la vista un fresco con la imagen de San Francisco pintado en la pared del fondo, imagen que fue especialmente apreciada por el obispo Sarlinga, quien pidió que la fotografiaran para conservarla.
La tumba de Tibor Gordon es, sin dudas, uno de los hitos insoslayables del recorrido. Presentado por la guía como “mentalista y sanador”, el “Hermano Tibor” fue seguido por multitudes que se reunían en el complejo “Arco Iris” de Manzone. Hoy aún hay quienes le dejan pedidos en su tumba, siempre limpia y adornada con flores frescas.
El Cristo Crucificado de Francisco Salamone, el arquitecto monumentalista italiano que regó su obra por la Provincia, cierra la primera parte del recorrido. Construida en piedra, en el estilo Art Decó, la obra puso a Pilar en circuitos de turismo bonaerense dedicados a su trabajo.
De ahora en más, el Sendero de las Almas estará abierto para las visitas guiadas de grupos de escolares, turistas o jubilados. Y de todos los vecinos de Pilar interesados en conocer parte de las raíces de su pueblo.
Violín
Antes del inicio del acto, el violinista y cantante lírico Francisco González, miembro de la orquesta sinfónica nacional juvenil, acompañó a los participantes con su música. Luego, interpretó el Ave María desde el escenario.
Zúccaro
“Es un reconocimiento de identidad pilarense”
Para el intendente Humberto Zúccaro, el Senderos de la Almas, inaugurado ayer en el cementerio municipal, es el “reconocimiento de identidad de muchos pilarenses que fueron los que forjaron el distrito”.
“Si queremos crecer como ciudad tenemos que tener un pasado, un presente y un futuro. Este es el lugar al que todos vamos a venir, el cementerio, donde está la huella de muchas familias históricas que lograron traspasar el tiempo y hacer algo de nuestra querida ciudad”, dijo Zúccaro.n
