Una cortada en pleno centro donde nadie recomienda estacionar
En los últimos días, varios episodios violentos contra vehículos pusieron en alerta a los vecinos de la calle Juan Bautista Alberdi, en pleno centro de Pilar. Se trata de una angosta y pintoresca diagonal que comienza en Moreno, se interrumpe en Fermín Gamboa, para seguir su curso una cuadra más adelante, en Mansilla y 11 de Septiembre, hasta su culminación en Lorenzo López.
Sin la necesidad de remontarse demasiado en el tiempo, ayer cerca de las 11 de la mañana, en la esquina de Alberdi y Lorenzo López, un vecino advirtió el vidrio de un Ford Ka completamente destrozado.
“Esta mañana por lo menos vino el patrullero”, indicó una frentista a este medio, mientras que otro señaló que la mayoría de los robos se vienen dando puntualmente en Alberdi y su finalización con el cruce de Lorenzo López y Alsina.
Los daños se repiten, y la bronca de los propietarios continúa acrecentándose. “Nos tienen de hijo en esa cuadra, desde hace varios meses. Si no te roban la moto o el auto, rompen los vidrios y se llevan lo de adentro”, explicó a El Diario, Walter que vive en la cortada que parece convertirse (cayendo en el lugar común) en el nuevo “Triángulo de las Bermudas”.
Además de conocer lo que ocurre en la cuadra, el mismo frentista sufrió el vandalismo en dos oportunidades en los últimos cuatro meses.
Otro episodio reciente tuvo lugar sobre Alberdi, entre Lorenzo López e Independencia, el martes último, cuando el propietario de un Volkswagen Gol encontró su auto abierto y con el faltante de varias de sus pertenencias.
Al estar fuera del área de estacionamiento medido, la cortada es utilizada por empleados municipales y de la administración pública en general, que terminan siendo víctimas de este tipo de hechos.
Más ataques
Los vecinos consultados por El Diario no lograron determinar desde dónde provienen los atacantes que han puesto en los últimos meses a los vecinos en alerta. A pocos metros del lugar, los frentistas de la calle Independencia, entre Zeballos y Alsina, han sido víctimas de ataques con piedras.
En algunos casos los blancos fueron sus vehículos, como le ocurrió a Jorge, cuyos dos autos recibieron piedrazos por parte de un grupo de jóvenes que apenas superan los 12 años. “Pasan a las 12 para el centro y vuelven a las 3 de la mañana. A esa hora siempre fueron los ataques” detalló.
Por su parte, otro de los vecinos debió cubrir las aberturas de su casa con maderas ya que estos jóvenes destrozaron varias ventanas.
Por último, los frentistas de la zona han sido testigo de algo poco habitual en la zona, dado que son cuadras completamente pobladas. En la calle Alsina, entre Pedro Lagrave y Tucumán, apareció el viernes por la tarde un auto Honda City blanco modelo 2012. Un vecino confirmó que fue a ese horario que desconocidos empujaron el auto a las cercanías con la esquina de Tucumán, y que horas más tarde, en la madrugada del sábado, se escuchó una fuerte explosión y el auto comenzó a arder. “Lo vi cuando volvió mi hija a las 5 de la mañana”, dijo sorprendido frente a su vivienda, a dos cuadras de la plaza 12 de Octubre.
El dato
En las cuadras afectadas no se cobra estacionamiento medido, por este motivo, siempre están pobladas de vehículos. En este caso, a merced de los delincuentes.
Otras zonas
La preocupación de los vecinos de la calle Alberdi es la misma que ya sufrieron, en otras oportunidades, frentistas de otras calles del centro de Pilar.
En su momento El Diario dio cuenta de lo que viene ocurriendo en colectora de Panamericana, entre Ruta 25 y Guido. Allí, se vienen registrando robos parciales, sobre todo de ruedas.
En agosto último, el alerta de los vecinos provino de las quince cuadras de la calle Fermín Gamboa, donde los delincuentes se ocuparon de robar baterías, ruedas y vehículos completos, siendo una de las calles del centro donde se recomienda no dejar estacionados los autos.