Advierten sobre el recrudecimiento en casos de violencia familiar

En Niñez, Adolescencia y Familia afirman que los hechos son cada vez más graves. Se atienden 1500 denuncias al año. La mayoría de los hombres con restricción de hogar violan el perímetro.

27 de noviembre de 2013 - 00:00

En el marco de la jornada anual por la “No violencia familiar y de género” organizada por el Municipio, desde la dirección de Niñez, Adolescencia y Familia advirtieron que anualmente el área atiende unos 1500 casos de violencia intrafamiliar que tienen lugar en el distrito.

El número, en sí mismo, no presenta grandes variaciones con respecto a lo registrado en años anteriores. El incremento respecto a las cifras registradas sobre los inicios del área, en 2003, es adjudicado a la mayor concientización instalada en la sociedad sobre el tema que anima a las mujeres a pedir ayuda. Sin embargo, un dato de relevancia se instaló en los últimos años para encender las señales de alarma.

“Los casos tienen cada vez más complejidad, los agresores respetan cada vez menos los perímetros de restricción, se manejan con mayor impunidad”, afirmó la Soledad Iraizoz, directora del área destinada a asistir y realizar el acompañamiento a las víctimas en caso de que éstas decidan ratificar su denuncia ante la Justicia.

Si bien destacó que desde la apertura de la Fiscalía en Presidente Derqui especializada en casos de violencia familiar y contra la mujer “se pueden atender estos casos más específicamente y se han producido detenciones por estas cuestiones”, la funcionaria objetó que “la Justicia penal castiga el hecho, a nivel preventivo lo único que hay son las medidas restrictivas que la mayoría no respeta”.

 

Refugio

Entendiendo que uno de los principales escollos que debe sortear una mujer al tomar la decisión de alejarse de un agresor es el económico y la imposibilidad de contar con un lugar dónde vivir junto a sus hijos, el Municipio inauguró en marzo una casa de abrigo donde se refugian víctimas de la violencia.

Desde la apertura a la fecha pasaron por el lugar unas 120 personas entre mamás y chicos. “Si bien en 2013 no se produjeron femicidios en Pilar, los casos que fueron a la casa de abrigo fueron de vida o muerte, incluso hubo casos de mujeres que tuvieron que radicarse en el interior para que el hombre no sepa dónde está”, señaló Iraizoz.

“No llegaron a la muerte pero de todos modos sigue siendo muy grave que una mujer tenga que desarraigarse para escapar de su agresor”, advirtió.

En un intento por buscarle explicaciones a un fenómeno que, asegura, “presenta muchas aristas”, la funcionaria no desestima el rol de los medios de comunicación a partir de la difusión pormenorizada de episodios de violencia de género.

“El tema está muy potenciado por los medios, por ejemplo –recordó- después del hecho de Wanda Taddei (la joven que murió quemada por su marido, exbaterista del grupo Callejeros) vino una horda de mujeres diciendo que los hombres las amenazaban con quemarlas”.

 

Jornada

Organizada por la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, el Programa de Violencia Familiar y de Género y la Mesa Intersectorial de Violencia Familiar y Género de la municipalidad, la jornada se desarrolló en el teatro Lope de Vega.

El encuentro se inició con la puesta en escena de una obra unipersonal a cargo de la psicóloga y actriz Natalia Ventura, que disparó la reflexión sobre la violencia ejercida contra la mujer. Posteriormente, el encuentro continuó con una lluvia de ideas entre los presentes tendiente a repensar sobre las estrategias en materia de prevención y concientización sobre la problemática en el distrito de Pilar.

 

“Escuela para padres”

Para combatir la violencia infantil

En lo que respecta a la violencia ejercida sobre los menores, desde la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia alertaron sobre la presencia de un fenómeno que crece.

“En los últimos años notamos mucho desentendimiento de los padres, esperan que el Estado se haga cargo de los hijos, vienen pidiendo que los metan en un colegio pupilo, algo que ya no existe”, explicó Iraizoz para agregar que “en realidad la institucionalización de un chico tiene que ser el último recurso, la vida tiene que desarrollarse en un ámbito familiar”.

En el mismo sentido, aportó que “hay una incapacidad para poner limites y para hacerse cargo de los hijos y eso también está asociado a los golpes, como sienten que no los pueden controlar aparece la violencia”.  Esto se refleja, tarde o temprano en “situaciones de desborde, hay mucha fuga de los menores del hogar”.

Para abordar esta problemática, desde el Municipio se organiza regularmente un “taller de padres” donde se trabaja, sobre todo, sobre la importancia de los límites en la educación.

Por otra parte, la funcionaria destacó que en los últimos años hay un incremento en la cantidad de chicos que son declarados en situación de adoptabilidad. Son casos en los que el nivel de abuso cometido contra el menor hace que sea inviable restituirlo a su familia.

 

1500

casos de violencia atiende anualmente la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia.

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