por Walter Cricrí
El último que apague la luz en La Caldera, parece que se va a cumplir en cualquier momento en el básquet de Sportivo. Ayer se concretó el acuerdo entre Lautaro Scheffer y Atlético para que el juvenil surgido de la Avenida, ya con edad de Primera, se sume a las filas de la calle Ituzaingó para formar parte del plantel que juega en la Asociación Zárate-Campana.
Es que el Rojo no participó esta temporada del Oficial de la liga local tras perder la categoría en el Torneo Federal y así el jugador se había quedado sin posibilidades de jugar.
Es entendible la actitud del juvenil que quiere seguir en competencia, más aún cuando en el Federal fue acompañante del plantel, pero con muy pocos minutos en cancha. Necesita roce y tiempo de juego para seguir su formación.
Lo que asusta a los hincha en la Avenida es que el éxodo masivo de jugadores ya es completo. Y cuando intenten reconstruir el plantel para disputar el Provincial, como se supone que harían en octubre, no habrá base dónde sostenerse.
En fuga
Hace tiempo que se sabía que los principales referentes del Rojo buscarían este año nuevos horizontes, además de los jugadores que no estaban identificados a la institución como Nicolás Ballicora, Gabriel Cedro o Ariel Billone.
Pero también decidieron emigrar esta vez Mariano Piaggio hacia Los Indios de Moreno, donde se quedará al menos hasta diciembre, disputando el certamen de Capital que tiene como premio mayor un ascenso al Federal.
Christian Arias, que más allá de no ser parte del Federal, es otro jugador salido de la cantera y tenido siempre en cuenta, se fue junto al alero de Luján a Moreno.
Luis Díaz fue uno de los pases más importantes que logró la fusión de Presidente Derqui-Deportivo Monterrey y allí se quedará también de clasificarse al Provincial de Clubes.
El Chavo igualmente tenía otras ofertas importantes y de no ser por los derquinos, su destino estaba en Capital y también lejos de la Avenida.
La otra joya que estaba consolidándose en Sportivo era Maximiliano Gutiérrez y tampoco estará más vestido de Rojo.
El escolta que fue la gran revelación en el Provincial pasado y mostró sus credenciales en el Federal, ya se mudó a Pinocho, equipo de la A de Capital.
En el caso de Guti, tiene la posibilidad de una salida en agosto o septiembre, pero los objetivos del jugador son los de tener una oportunidad en el TNA o el Federal. Maxi tampoco sería parte de un posible grupo de cara al Provincial 2012/13.
Incluso en la cantera hubo una sangría. Dos de sus valores que mayor proyección tienen en este deporte, se cruzaron de vereda y están en Atlético. Thomas Lynn y Nicolás Laugas eligieron las oportunidades de jugar el Provincial Sub 19 y obtener minutos en Primera junto a Marcelo Asturiano.
El último de los mohicanos
Santiago Sicardi ha quedado como el último referente de los últimos años de Sportivo que no eligió todavía otro destino. El base, muy metódico con sus tiempos de trabajo, pero también con sus descansos, se tomó un mes de vacaciones lejos del parqué.
Pero esta semana ya está empezando a moverse y entrenar, esperando la posibilidad de sumarse a algún equipo y no quedar parado 6 meses. En Sportivo no hay competencia, así que puede ser que su futuro se mude de la Avenida.
Es el lamentable saldo que ha dejado una participación en un Torneo Federal al que se le apuntó con muchas más ganas y buenas intenciones, que con respaldo y decisiones acertadas.
Para el grupo de jugadores fue un duro año, acumulando derrotas, pero consiguiendo una oportunidad de medirse ante mejores equipos y rivales.
Para el club, que nunca logró la unión con Atlético y se la jugó sólo, quedaron muy pocas cosas del lado positivo.
Nunca pudo ser local en La Caldera, no hubo identificación con sus hinchas, se fue derrumbando deportivamente y en lo económico, todavía quedan bastantes deudas por saldar.
Incluso, la mítica cancha de parqué ya no tendrá actividad de básquet. El club está organizando un torneo de fútbol para intentar recaudar fondos para ponerse al día.
Tal vez sea el momento de haber tocado fondo y pensar en una reestructuración completa. Desde las divisiones inferiores para que obtengan mayor poyo para poder formar jugadores o la de abrir las puertas a nuevos socios para que tomen la posta en la refundación del básquet.
Hoy el panorama del Rojo está oscuro, pero lo peor es que el futuro aparenta estar empeorando.
El ícono de Pilar en los 90’, con su época dorada llegando al TNA, está atravesando uno de los años más complicados y no se avisora una salida sencilla, ni de corto plazo.
