Este año, Semana Santa estuvo muy cercana al último feriado nacional del 2 de abril, día que se recuerda a los caídos en la Guerra de Malvinas. Por tal motivo, los lugares de alojamiento en el Partido variaron en el número de las reservas. Algunos encontraron un recambio en las características del público, mientras que otros vieron reducido su caudal de visitas.
Por su parte, desde los restaurantes se adelantaron en afirmar que en los siguientes días se marcará la diferencia esperada durante esta época del año.
A medio llenar
Semana Santa no ha impulsado una mayor ocupación hotelera en relación a otros fines de semana convencionales. Así lo expresaron a El Diario desde distintos complejos habitacionales del Partido.
“Hay demanda de ocupación pero es muy tranquila. Es cierto que no es verano, cuando explota”, dijo Martín, del Hotel Dazzler Camberland de Fátima. “Trabajamos con el público de siempre”, señaló.
Donde también se han ocupado habitaciones con la clientela habitual es en el hotel Sheraton del kilómetro 50, donde tampoco se ha completado el total de la ocupación hotelera: “Las parejas que suelen venir desde Capital Federal durante los fines de semana lo hicieron esta vez con sus hijos, por eso es que hay muchos chicos en estos días”, mencionaron desde el hotel internacional.
A su vez, indicaron que la demanda se repartió entre las dos semanas con los feriados del 2 de abril y los de Semana Santa. “Estuvo repartido”, admitieron.
Por su parte, Paola del hotel Green de Manzanares, señaló que este fin de semana bajaron las reservas. El motivo: el hotel se caracteriza por trabajar con invitados de las mismas fiestas que se celebran en el lugar. Además, al estar ubicado en las cercanías del Parque Industrial, es un hospedaje que suele recibir a trabajadores de las industrias y que permanecen en el hotel durante toda la semana. “Por eso muchos prefieren regresar a sus casas”, mencionó la encargada del hotel. La ocupación del hotel durante este fin de semana largo fue de la mitad de su capacidad total.
A la mesa
Los restaurantes buscan hacer la diferencia
En materia gastronómica, los distintos encargados de restaurantes del principal centro gastronómico del Partido ubicado en el kilómetro 50, no se atrevieron a hacer un balance exhaustivo, sin embargo, mencionaron algunas particularidades de la clientela que visitó sus comercios en los primeros días de Semana Santa.
Es que se trata de la primera fecha fuerte que los restaurantes deben aprovechar luego del auge que se suele registrar durante fines del año anterior hasta el inicio de clases del año venidero.
Desde Taco Box, Daniela Danna explicó que a pesar de ser el primer feriado pascual del comercio de comidas mejicanas que se radicó en Pilar en junio pasado, se notó un cambio importante respecto a los anteriores fines de semana.
“Fueron días inusuales, de mucho movimiento”, explicó la joven sobre la noche del jueves y el mediodía del Viernes Santo. “No influyó en nada que hubieran dos fines de semana largos porque ahora estamos a principio de mes y el anterior fue a fin de mes”, afirmó Daniela, quien espera que las noches del viernes y del sábado marcarán la diferencia en cuanto al caudal de visitantes.
Quien también señaló las esperanzas de llenar su restaurante durante las siguientes noches fue Rodrigo Argañarás, de Las Juanas. “Nuestra clientela le tomó el gustito a viajar”, se excusó bromeando el joven, que también indicó que los días jueves y viernes fueron similares a cualquier fin de semana.
Por su parte, Alejandra de Tinto y Soda declaró que hasta el momento el comercio está encaminado con un buen caudal de clientes y detalló: “vino mucha gente de Pilar, además del recambio y la gente nueva”. A su vez, dijo que el plato fuerte sería en la noche de ayer, con la súper paella organizada por la parrilla Tinto y Soda.
