Radares “cazabobos”: miles de multas y pocas soluciones

Gran cantidad de pilarenses los sufren a diario, en especial en las rutas 6 y 28. Desde CESVI afirman que no mejoran la seguridad vial. En la Defensoría se presentaron 200 reclamos de vecinos.
 

29 de abril de 2012 - 00:00

 

Si bien están fuera de los límites del distrito, cada día una gran cantidad de pilarenses circula por las rutas 28 y 6, con motivos de estudio o laborales. Allí, desde hace años la presencia de radares complica a los conductores, quienes reciben abultadas multas, aún en aquellos momentos en que los aparatos no estaban homologados o señalizados.

“El radar es una herramienta válida, porque cuando uno sabe que en una zona de alto riesgo hay mediciones de radar, la gente tiende a alinearse más a la velocidad máxima y se reducen los accidentes de tránsito”, explicó esta semana Gustavo Brambati, del Centro de Experimentación Vial (CESVI), al programa Materia Prima (FM Plaza 92.1). Sin embargo, agregó: “Pero cuando no se usa de manera clara, no con el fin de prevenir sino para colocarlo sorprendiendo a la gente, no está bien y no cumple ningún rol vinculado con la seguridad vial”.

El hombre recordó que desde la entidad “hicimos un recorrido por rutas de diversas provincias, para detectar esos radares engañosos que tienen un fin recaudatorio. Encontramos algunos con cámaras móviles y otros con cámaras fijas, y en muchos lugares se están colocando en forma recaudatoria, porque exigen velocidades muy bajas en zonas determinadas”.

En cuanto a las cercanías del distrito, Brambati señaló que “la situación en la ruta 6 es tremenda, a la altura de Los Cardales. Tiene tres señalizaciones de velocidad máxima: 80, 110 y 60. Hay un desconcierto enorme para los conductores, más el hecho de que la ruta está en un estado lamentable. En una zona de colegio, ni siquiera tiene señalización de velocidad. Les importa la zona del radar y el resto de la ruta no les importa nada…”.

 

Por miles

Precisamente, el de la ruta 6 fue un caso en el que debió ocuparse la Defensoría del Pueblo de Pilar, ante un aluvión de reclamos por parte de los conductores. En la entidad se recibieron durante el año pasado a unos 200 vecinos, perjudicados por el radar cuando aún no estaba señalizado. Cada uno de ellos tenía hasta 10 multas aplicadas, por lo que el Ombudsman Orlando Bargaglio no duda en afirmar que “la cantidad de multas superaba ampliamente las mil. Claro está, sin contar a los que no pasaron por la Defensoría, por eso el número de pilarenses afectados es mucho mayor”.

En ese entonces, desde la institución se elevó el problema a la Defensoría del Pueblo de la Provincia, y desde allí a Vialidad Provincial. “Ahora, los carteles marcan 80 en Los Cardales y 60 en Open Door, y la ruta está en muy mal estado”, acota Bargaglio.

Los descargos fueron llevados al Tribunal de Don Torcuato. Según del Defensor, “a algunos se les reconoció, y otros pautaron un plan de pago. Normalmente, la Justicia no hace lugar a los reclamos”. A su vez, comentó que “también nos llegan reclamos de pilarenses que han sido multados en otros puntos del país. En ese caso, los giramos a la Defensoría de la Provincia ”.

 

Marcados

Otro radar que despertó la polémica es el ubicado en la ruta 28, ya en jurisdicción de General Rodríguez. En ese caso, en 2009 había empezado a cobrar multas sin estar homologado, algo que sucedió recién en septiembre de ese año.

A su vez, Brambati señaló que “en el lugar se marca una velocidad máxima de 60 km/h, sin ningún tipo de indicación previa. Por eso, lo que hay que colocar es un cartel que indique que haya que empezar a bajar la velocidad”.

El hombre de CESVI explicó que ante la presencia de radares “tiene que haber una colocación progresiva de señales, para saber que hay que ir bajando la velocidad, sin necesidad de pisar el freno. También inmediatamente después de una señal de restricción, indicar el fin de la velocidad indicada”.

Por último se mostró a favor de la detección de radares en los equipos GPS: “Me parece bien que advierta eso y las zonas peligrosas. Si previene un riesgo innecesario, es una herramienta válida. No veo por qué sorprender al conductor con el tema de los radares”.

 

 

Para el CESVI
En Pilar “falta bastante infraestructura”

Al referirse a los principales problemas viales de Pilar, Gustavo Brambati señaló que “la ruta 8 pasa por el medio de la ciudad y es un problema serio, por todo lo que tiene que ver con circulación de camiones y micros. El tránsito pesado genera un gran trastorno”.

El hombre de CESVI agregó que “la autopista también es un problema, a ciertas horas de la noche es tierra de nadie, porque se superan ampliamente las velocidades máximas, produciendo accidentes graves”. Brambati opinó que “falta bastante en infraestructura, uno lo ve. Es una ciudad que está desbordada en tránsito, creció muchísimo en muy poco tiempo, y además es vía de paso, complicando las cosas más todavía”.

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