Los trabajos se están haciendo con material asfáltico caliente.
Si había un trabajo vial más que necesario era el de rellenar y tapar los varios baches inmediatos a las paradas de los colectivos que circulan por la avenida Presidente Perón hacia o desde la ciudad de Presidente Derqui.
Hacía casi un año que numerosos pasajeros se quejaban por los mismos, en particular, con las lluvias. Es que la base asfáltica inmediata a las garitas, a diferencia de los carriles nuevos de hace diez años, no tienen la solidez necesaria para soportar el peso de los micros u otros vehículos de gran porte. Eso, con el tiempo, generó los enormes “cráteres”, tal como los definen los que diariamente viajan. Es tal la profundidad y diámetro que, luego de llenarse con las lluvias, el agua se mantiene por días produciendo un lodazal.
Es por esto que los ómnibus optan por detenerse un poco antes o después para no salpicar a los que suben. Durante meses usuarios de los micros reclamaron por la reparación, ya sea telefónicamente a la delegación municipal derquina, como con cartas de lectores o columnas de opinión enviadas a este medio.
Finalmente, en la mañana del martes último la Secretaría de Obras Públicas le envió a la delegación el material y la maquinaria pesada para “hacer un trabajo que banque por bastante tiempo el peso de los micros”. Así comentó el delegado Eduardo Mancini mientras acompañaba a la cuadrilla que trabajaba sobre el gran bache de la avenida Presidente Perón y la calle El Cardenal. El equipo llegado desde Pilar contaba con una pala mecánica, una retroexcavadora y una motoniveladora, más numerosas bolsas de cal, camiones con tosca y algo de balastro que le agregó Mancini.
Luego de limpiar los baches eran rellenados con esa mezcla para luego apisonarla con una capa de sólo tosca. Pero la idea es completar bien el trabajo con una cobertura de material caliente, “porque sin el asfalto encima dentro de tres meses estamos en la misma”, acotó el delegado. A esa tarea se le sumó otro grupo para cortar los pastizales que tapan los caños de desagüe y el retiro de residuos para un buen escurrimiento de las lluvias. La ruta 234 cuenta con unas ocho garitas, entre ambas manos, y sobre cada una hay un bache. Por consiguiente se esperaba que para este fin de semana, buen clima mediante, ya estén todos tapados.
