Salen a los comercios a controlar balanzas y cajas registradoras

Los operativos son efectuados por la Dirección de Defensa del Consumidor. Ya se infraccionó a una carnicería del centro por marcar sobrepeso. Insisten en la correcta ubicación de las cajas.

25 de marzo de 2012 - 00:00

 

La titular de Defensa del Consumidor muestra las pesas con que controlan las balanzas.

 

 

por Alejandro Lafourcade [email protected]

 

Con el objetivo de salir a controlar el correcto funcionamiento de las balanzas en comercios tales como carnicerías, verdulerías y fiambrerías, el Municipio –a través de la Dirección de Defensa del Consumidor- adquirió en los últimos días un juego de pesas con el que se está recorriendo el distrito, empezando por el centro de Pilar.

Además, los controles incluyen la actualización del registro de balanzas en comercios, así como la insistencia para que tanto las básculas como las cajas registradoras muestren claramente al público lo que reflejan sus visores.

Con respecto al control, las inspecciones comenzaron hace alrededor de dos semanas, y se limitaron al centro de Pilar: hasta el momento, de casi 100 balanzas evaluadas, se encontraron dos con diferencias entre el peso real y el que marcaban. Si bien no trascendió el nombre del comercio, se supo que las dos son electrónicas y pertenecen a un mismo local: una carnicería céntrica.

El equipamiento para realizar las mediciones consta de cuatro pesas de 1 kilo, 500, 200 y 100 gramos respectivamente, con la correspondiente certificación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).

 

Inflexibles

En diálogo con El Diario, la titular de Defensa del Consumidor, María José Cozzani, explicó que la iniciativa “nació a partir de quejas de usuarios, consumidores que venían y planteaban sus sospechas sobre lo que les pesaban en los comercios: quizás les pesaban un kilo de carne pero les parecía que era menos y no tenían como comprobarlo”.

Sobre esto, agregó que “ante las sospechas de balanzas que pesan incorrectamente, me puse en comunicación con el intendente Humberto Zúccaro, le planteé la situación y me dio el visto bueno para comprar lo más rápido posible el equipamiento y ponernos a trabajar en el tema”.

Los operativos, por supuesto, son “sorpresa”, por lo que el equipo de Defensa del Consumidor llega al comercio y comprueba que las balanzas funcionen correctamente.

Al detectar una irregularidad –como en el caso de la carnicería mencionada anteriormente-, se labra un acta de infracción y la causa es derivada al Juzgado de Faltas, conducido por Sebastián Zamarripa. En el caso indicado, se espera el dictado de la sentencia para los próximos días.

En cuanto a la normativa vigente, la Ordenanza 44/82 (código contravencional de Pilar) en su artículo 126 habla de pesas y medidas, indicando que “las multas serán de hasta sesenta (60) sueldos por: a) La adulteración de pesas y medidas; b) El deficiente funcionamiento de balanzas o básculas; y c) Toda otra transgresión a las disposiciones del ‘Sistema Métrico Decimal’ (leyes de la Nación Nº 52 y Nº 845) o de Contraste (Ordenanza General Nº 71 del 30-12-79, su anexo y modificaciones)”.

 

Ordenamiento

Cozzani añadió que “cuando recibimos una denuncia, el rubro más señalado es carnicería, pero también vamos a fiambrerías, verdulerías o aquellos otros lugares donde se tengan que pesar productos”.

En la carnicería con las balanzas en infracción, una estaba pasada un 10% y otra un 7,5%; es decir que por cada kilo de mercadería las balanzas marcaban 1,100 y 1,075. “Estamos hablando de un porcentaje alto en la facturación, al cierre del día”, indicó la funcionaria.

Por otra parte, comentó que desde Defensa del Consumidor “también controlamos que las balanzas estén en buenas condiciones de higiene, que no estén oxidadas, así como que estén visibles al público”.

En este sentido, un hipermercado de la construcción debió cambiar la orientación de sus cajas registradoras a pedido de la Dirección, porque los visores estaban ocultos y el consumidor no podía ver la suma parcial mientras le cobraban sus productos.

Asimismo, desde la Dirección de Comercio se está poniendo al día el registro de balanzas de todo el distrito. Para tal fin, se les está entregando a todos los comerciantes una declaración jurada en la que deben volcarse los datos de la balanza inspeccionada.

Como todas las balanzas tienen una chapa de identificación con un código, los comerciantes deben dirigirse a Rentas para actualizar la base de datos, donde se les piden los certificados de calibración. “Después, nosotros somos los encargados de hacer los controles”, dijo Cozzani.

La funcionaria añadió que “es bueno haberse ocupado de actualizar este registro, para que desde el Municipio podamos saber cuántas balanzas hay en cada comercio, su chapa y número de identificación; y que al momento de inspeccionar coincidan la cantidad de balanzas y su número identificador”.

Durante las próximas semanas, la recorrida va a continuar por los demás barrios y localidades. “Esto también es defender a los consumidores –afirmó Cozzani-, defender su bolsillo. Lo barato sale caro: hay ofertas muy buenas pero resulta que quizás el comerciante tiene su balanza ‘tocada’”.

 

 

2
Las balanzas que se encontraron adulteradas hasta el momento. Pertenecen a una carnicería del centro de Pilar.

 

60
sueldos básicos municipales es el monto máximo de multa que marca la Ordenanza 44/82 por adulterar pesas y medidas.

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