Vecinos dicen que aparecen ratas de medio metro en un basural

Se formó con residuos que van arrojando los mismos frentistas a un amplio descampado. El olor invade varias manzanas a la redonda. La gente pide que se arreglen las calles y que limpien el lugar.

30 de diciembre de 2012 - 00:00

Con el intenso calor, el polvo de la tosca se levanta e inunda las casas de techos bajos y se mezcla con el fétido olor de las zanjas con aguas servidas y tapadas por residuos o pastizales.

La zona es similar a otras del barrio Monterrey de Presidente Derqui, y los vecinos de las calles Venezuela, Corrientes, Chubut y Entre Ríos esperan que a la carta firmada por más de cien frentistas llegue el intendente Humberto Zúccaro.

“La ingresamos por Mesa de Entrada del Municipio bajo el número 8553/2012 el pasado 23 de junio, pidiendo que el asfalto que hicieron en Venezuela y termina en Chacabuco siga para nuestro lado. Pero solo vino una máquina que alisó un poco y ya está todo lleno de baches y tosca que vuela” dijo Mario Manrique, uno de los que firmaron la nota.

A eso se le agrega el abandono de la plazoleta ubicada detrás de la Escuela Nº 31, donde “una patota aprovecha que no hay luminarias, para drogarse y asaltar a la gente, yo fui víctima de ella porque me robaron y salí herido”, recuerda Manrique.

El cuadro continúa con el Jardín de Infantes Nº 801 que está en Chubut y Uruguay, particularmente en invierno. Según los padres, ese centro educativo carece de gas natural y si bien se intenta compensar con garrafas grandes de gas envasado, de todos modos el frío se hace sentir entre los docentes y los más chiquitos.

A esto se le suma un nuevo componente: el basural de la intersección de Entre Ríos y Chubut.

Ese tramo es lindero con un gran descampado y actualmente está intransitable. Las intensas lluvias no permiten que ingresen ambulancias ni remises. Los propios vecinos arrojan los residuos en la zona y se terminó de formar el basural.

“Y ahora con las fiestas todo empeoró porque se duplica la basura junto a los perros callejeros, las ratas de medio metro y el olor espantoso que inunda varias manzanas”, explicó Manrique sin olvidar que “muchos pagamos las tasas municipales, pero a pesar de que le reclamamos al delegado (Eduardo Mancini) y entregamos en la Municipalidad esa nota firmada, estamos abandonados, por eso ahora hablamos con El Diario”, dijo Manrique mientras miraba impotente el basural.

 

 

La frase
“Una patota aprovecha que no hay luminarias, para drogarse y asaltar a la gente, yo fui víctima y salí herido”. Mario Manrique.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar