Días después de lo ocurrido, Gisele y su madre recibieron un llamado por parte del hospital Sanguinetti. Acudieron a la primera reunión con el director Gustavo Niotti –quien es a su vez subsecretario de Salud- donde según la abuela del bebé, “dijo que estaba al tanto pero no sé cuánto porque se sorprendía por todo lo que le contábamos”. Las reuniones fueron dos y en la última las damnificadas hicieron su descargo por escrito.
Durante el día de ayer, en conferencia de prensa Niotti reconoció la gravedad del caso y cargó las tintas contra la ginecóloga Stella Maris Villegas. Así, afirmó que su proceder “no tiene explicación desde el raciocinio”. Y aseguró que “es una profesional formada y trabaja hace años en el Municipio”.
En este sentido, objetó que la mujer no trabajara en el parto “con la segunda pierna de toda recepción de un neonato que es un pediatra”
En cuanto a las explicaciones dadas por la médica, Niotti reconoció que hubo “vaguedades” y que fueron “inconsistentes”. Asimismo, confirmó que actualmente “está sumariada y apartada del cargo”.
“Es un hecho inadmisible y repudiable”, completó el médico que, sin embargo, horas antes en diálogo con El Diario había afirmado que el bebé tuvo atención durante el parto “ante ese cuadro (de gravedad extrema) se llama de inmediato a la pediatra que practica las maniobras de reanimación”.
Para Santino
El mensaje de la mamá de Luz Milagros
Analía Boutet, la mamá de Luz Milagros, la beba chaqueña que fue dada por muerta al nacer, envió un mensaje de esperanza a Gisele Franco, madre de Santino, quien vivió la misma experiencia en el hospital de Pilar.
“Estuve escuchándola a Gisele que dijo que no quiere tener mucho contacto con su bebé porque lo ve muy chiquito, pero desde acá, y teniendo en cuenta lo que nos pasó con Luz, le recomiendo que esté con él, porque el contacto madre e hijo, es lo más importante en los recién nacidos”, aseguró Boutet.
Boutet recordó que los médicos del hospital Perrando, lugar en el que nació Luz, le decían que no debía estar tanto con la beba, pero que ella insistió en permanecer a su lado el mayor tiempo posible.
“A Luz permanentemente trataba de sostenerle sus manitos, o hablarle; creo que eso sirvió de mucho para su recuperación”, aseguró.
