Luego de que su familia denunciara maltrato en el Hospital Juan Sanguinetti, una joven accidentada reafirmó los dichos de sus parientes y aseguró que fue víctima de abandono de persona en el nosocomio local.
Se trata de Analía Class, de 28 años, quien el pasado 21 de octubre por la madrugada tuvo un accidente automovilístico dentro del country Martindale. Ya en su casa, le espera un largo tiempo de recuperación mientras afirma: “Estuve en riesgo de vida todo el tiempo, me dejaron dos horas en una camilla sin que nadie me atendiera”.
La denuncia de sus hermanas fue reproducida por El Diario en su edición del 27 de octubre: allí, las jóvenes expresaron que fueron maltratadas por el personal del hospital, incluyendo médicos y enfermeras. “Mis hermanas –aseguró- se reunieron con el intendente Humberto Zúccaro, quien les dijo que iba a echar a las personas que nos maltrataron, pero no pasó nada, el domingo pasado mi hermana llamó al hospital preguntando por el médico y seguía trabajando. Las enfermeras fueron trasladadas de sector”.
Class está en su domicilio con yeso en ambas piernas, producto de sendas fracturas de tibia y peroné. Además, perdió el bazo y sufrió fracturas de costillas. En este sentido, el reclamo también pasa por que “supuestamente ahora dicen que me hicieron una tomografía y vieron claramente el bazo dañado y las costillas rotas, ese fue su descargo. En ese caso –agregó- sería abandono de persona”.
Sobre esto, añadió que “a mí me trasladaron a la Clínica Fátima y luego al Hospital Austral, pero si era por el traumatólogo yo me iba a mi casa porque supuestamente sólo tenía la fractura, que además acomodó mal, y nada más”. Analía comentó que en el Sanguinetti efectivamente “ingresé al tomógrafo, supuestamente me hicieron todo, pero no sé qué vieron. Si lo vieron es peor todavía, porque me abandonaron y me iban a dejar ir… El traumatólogo dijo que me podía ir, pero si no insistíamos me moría en mi casa”.
Traslado
La joven comentó que una vez que llegó al Austral “me trataron de acomodar bien el pie, porque el traumatólogo me acomodó uno solo: eso me trajo más complicaciones, porque al estar tanto tiempo así me lo tuvieron que operar recién una semana después. El hueso fue lastimando de adentro hacia fuera”.
Asimismo, afirmó que “si no hubiese sido por una amiga que me consiguió cama en el Austral yo no estaría ahora acá. Perdí 1,5 litros de sangre, ingresé al Sanguinetti a las 7 y me operaron a las 17 en el Austral. Cuando llegué allá ya no tenía más fuerzas, sentía que me iba”.
Crítica
“No entiendo por qué hacen eso y no hay nadie que los controle. La guardia era como una morgue, yo estaba en el medio del pasillo porque había un montón de gente para un solo médico de guardia. Estaba en shock, llorando todo el tiempo porque no podía creer que nadie bajara, ni siquiera a darme algo para el dolor. Tenía las piernas fracturadas y nadie me venía a ver”, expresó Analía Class.
A su vez, indicó que “es mentira que estaba alcoholizada, ese día me fui temprano del boliche porque tengo un negocio y estuve todo el día trabajando. Me levanté temprano y me quedé dormida al volante, choqué contra un árbol”.
Mientras se recupera, Analía pidió que “no vuelva a pasar. Si estás trabajando de médico se supone que querés salvar vidas, si no estudiá otra cosa. Es una vergüenza tener el hospital que tenemos en Pilar”. Por esto, aseguró que “cuando esté bien voy a tratar de ayudar en algo, porque ví lo que es y no quiero que vuelva a pasar. El intendente es médico y tiene que estar al tanto de las cosas que pasan en el hospital. Como me pasó a mí le podía pasar a cualquier persona”.
El dato
La mujer estuvo dos semanas internada, incluyendo cuatro días en terapia intensiva. Por el momento le restan dos semanas más en cama en su casa, y luego durante dos meses deberá trasladarse en silla de ruedas.
