Finalmente Álvaro Perlo probó un auto de Fórmula Ford británica en el Autódromo de Rockingham, Inglaterra, y mostró una rápida adaptación en su primera experiencia internacional. El joven de Pilar, que llegó a Europa con el respaldo del ingeniero argentino Sergio Rinland, condujo un monoposto del Jamus Racing y dejó una sensación positiva en el equipo técnico responsable del entrenamiento. “Fue una experiencia increíble. Es muy diferente la forma de manejo, pero me estoy adaptando rápido”, comentó Álvaro, que hoy tendrá su segunda jornada de ensayos en el mítico autódromo de Silverstone.
“Estamos viviendo una experiencia increíble y es sorprendente el funcionamiento de este tipo de autos. También el gran nivel de los circuitos”, destacó el menor de la familia Perlo, que comenzó su día de entrenamientos con una caminata al trazado junto a Rinland y el coach del equipo. “Luego trabajamos en pista con el auto para comenzar nuestra adaptación”, contó y detalló que en las dos tandas iniciales se familiarizó con el funcionamiento del monoposto y pulió algunos detalles conductivos. “Es que hay varias diferencias en relación a los fórmulas que se manejan en nuestro país”, aseguró y explicó: “fui mejorando en la aceleración del auto y también en la forma de frenado, porque acá se reduce la presión de la frenada”. Después de sortear este primer contacto y avanzar en el proceso de adaptación, Perlo empezó a mejorar sus tiempos vuelta tras vuelta y el equipo optó por colocar neumáticos nuevos para buscar un registro de punta. No obstante, en el momento en que Álvaro cerraba su vuelta rápida la prueba fue neutralizada con bandera roja. “Volvimos a salir y rápidamente marcamos un tiempo muy respetable que nos dejó cerca de los tiempos de pole”, agregó y destacó que “se dejó con una buena impresión a toda la estructura”.
Por otra parte, el de Pilar quedó fascinado por la infraestructura del autódromo de Rockingham, una obra descomunal ideada para albergar a las categorías estadounidenses Nascar e Indy Car, pero no prosperó y actualmente es utilizado ocasionalmente por el DTM (turismo alemán). “El auto y el circuito, indescriptible. Todo es absolutamente increíble”, enfatizó.
Hoy Álvaro volverá a subirse al Fórmula Ford y visitará el legendario Silverstone, ubicado en la ciudad homónima, escenario que la Fórmula 1 visita desde 1955. Luego entrenará en Brands Hatch, otro de los circuitos más emblemáticos de Gran Bretaña y que también albergó a la máxima.
