A 30 cuadras del centro, un barrio donde es imposible tener Internet

Las compañías que operan en el distrito no alcanzan al barrio y las que lo hacen brindan un servicio totalmente deficiente. Cómo es vivir desconectado en un mundo digital.
martes, 9 de octubre de 2012 · 00:00

 

En la era de las comunicaciones donde el bombardeo publicitario nos garantiza que “pertenecer” es estar conectado, mientras transitamos la segunda década del siglo XXI y desde el propio Municipio se enorgullecen de su sistema de conectividad, existe un barrio a 3 kilómetros del centro de Pilar donde el progreso pasa por el costado.

Se trata del Pellegrini II, al que –paradójicamente- lo separan seis cuadras de la sede local de la Universidad de Buenos Aires promocionada con bombos y platillos como el paradigma del desarrollo cultural y educativo en Pilar.

El caso de Virginia Pugliese, una vecina de la calle Bogotá al 1500, podría estar extraído de una novela entre cómica y absurda. En su casa supo lo que era conectarse a Internet, con todas las dificultades del caso, hasta hace unos cinco años cuando las conexiones eran telefónicas y el servicio lo brindaba la Cooperativa Telefónica de Villa Rosa.

La compra de una nueva computadora dos meses atrás la llevó a reactivar las gestiones para poder contar con el servicio de Internet en su domicilio. Ahí comenzó un periplo que continúa hasta hoy y siempre topándose con la misma respuesta: No.

 

Aislada

“Tengo teléfono de la cooperativa entonces llamé para averiguar si podía tener el servicio de Internet, pero la respuesta fue que no porque la banda ancha llega hasta el centro de Villa Rosa pero no hasta el Pellegrini, eso requeriría una inversión muy grande que no tienen posibilidades de hacer”, contó a El Diario la vecina.

Ante la negativa “averigüé en Telefónica para tener Speedy, ahí me dijeron que tengo que tener una línea telefónica de esa compañía”, explicó la vecina. El inconveniente, en este caso, es la demora con la que se están instalando los teléfonos. “Mi vecino de atrás hace cuatro meses está esperando que vayan a instalarle el teléfono”, explicó.

Las puertas también se cerraron en TelViso que brindan el servicio de Internet y teléfono en el centro de Pilar dado que se trata de una zona de influencia de una cooperativa colega.

“Ya es gracioso escuchar cuando le decís la dirección como buscan en la computadora y automáticamente te dicen que no, que acá no llegan”, indicó Pugliese que volvió a encontrarse con esa respuesta al comunicarse con la empresa prestadora de televisión por cable (y que también ofrece el servicio de Internet) TeleRed. “Llegan con el cable pero no con la fibra óptica”, le aclararon.

Sin perder las esperanzas, acudió a una de las compañías que brinda Internet por satélite, Sky Max. Pero la (mala) suerte volvió a repetirse: “me dijeron que no están instalando en la zona, que a lo mejor dentro de un mes y cualquier cosa me llaman”.

No contenta con la seguidilla de negativas, intentó con un módem que brindan las compañías de teléfono celular pero la conexión fue sencillamente imposible.

“Un compañero de trabajo –agregó- que se mudó cerca del colegio Pellegrini ya me había avisado que el módem dejó de andarle”.

Cuando cada vez cuesta más imaginarse la vida sin mails, buscadores y redes sociales, “parece un chiste, te sentís completamente afuera, apartado, un analfabeto digital”, criticó la vecina. Y recordó que no es la primera vez que la modernización esquiva a su barrio.

“Es un barrio relegado, tuvimos que esperar años para que llegue el teléfono y años para el cable”, rememoró. El estado de las calles, la baja frecuencia en la recolección de residuos terminan de completar la postal del abandono del barrio cuya calle de acceso (Maquinista Savio) tiene la peculiaridad de tener una sola mano asfaltada.

“La metáfora más clara es que el semáforo que pusieron en el Pellegrini no permite doblar a la izquierda en Bogotá para ingresar al barrio, es como si hubiera un desierto en ese lugar”, graficó.

 

Un dolor de cabeza 

Mónica Bagini también es vecina del barrio y consiguió hace varios años que Telefónica llegue con el servicio de Internet. Sin embargo, su situación no dista demasiado de la de quienes esperan por la llegada de la conectividad.

“Se entrecorta todo el tiempo, desde el mes de julio cada 48 horas hago un reclamo para que vengan técnicos y no viene nadie”, aseguró la mujer, madre de dos hijos estudiantes y quien debido a su trabajo necesita trabajar en red con una oficina remota.

“Conseguí que me hagan una nota de crédito porque no me están brindando el servicio, pero lo que yo realmente necesito es tener Internet y que ande bien”, reclamó. “Lo necesitamos para todo, la vida ya funciona de ese modo”, expresó.

Comentarios

21/10/2019 | 13:11
#1
Lo pudieron solucionar? Ya consiguieron algun proveedor de Internet por la zona?