Hace tres décadas el Club San Patricio vivía su momento deportivo de mayor gloria en el rugby. Con su triunfo en la final del certamen de Segunda se quedaba con el título y el ascenso a la elite de lo que entonces era la Unión Argentina de Rugby (UAR).
El Celeste había empatado el campeonato con Champagnat y se necesitó una final en cancha neutral para definirlo.
El sábado 18 de septiembre de 1982 se encontraron cara a cara en Pueyrredon y Sanpa logró su histórico ascenso con una victoria de 19-12 agónica.
Es que en un partido cambiante, hasta el instante final estuvo abierto el resultado.
Champa había comenzado la cuenta con un try a los 22 minutos y el Celeste daba vuelta la historia en esa etapa con conquistas de Locatelli y Perrone, además de las conversiones y un penal de Paul (13-9).
En el complemento, el Marista achicaba a la mínima con un penal y hasta tuvo la oportunidad de ganarlo en el cierre. Pero su patada a los palos se quedó corta y la respuesta celeste fue letal.
Lamastra llegó hasta el try bajo los palos y con el gol de Paul se terminó el partido. Fue 19-12 y la mayor conquista en casi 40 años de historia de los pilarenses. Quedaron entre los 12 mejores equipos de Buenos Aires.
Para llegar a ese logro jugaron 22 partidos de clasificación, de los que ganaron 18, empataron 1 y perdieron 3. Después llegó la final, que fue el 19 triunfo de la campaña.
Héroe presidente
Mario Espinal era uno de los referentes de ese plantel que marcó la historia grande del Sanpa. Hoy es el actual presidente de la institución y le contó a El Diario sus sensaciones con este aniversario.
“Es como decirte que es la historia dorada de la historia de San Patricio. Fue la clasificación máxima del club y además, porque todos los integrantes del equipo eran socios fundadores. Fue una cosa muy llamativa”, describió.
“Era un equipo muy bueno, con un pack de forwards muy grandes. Jugábamos un rugby muy diferente al que tratamos de jugar hoy. Era un rugby de 10 jugadores”, explicó.
“En ese momento eso nos dio resultados. Es el recuerdo más lindo que tengo en mi vida de rugby. Y creo que para todos los que participamos en eso, debe ser de los recuerdos más lindos”, resaltó.
Ese grupo del que habla se había forjado desde la fundación del club, en 1973. Fue creciendo, ganó el ascenso desde Tercera de Ascenso a Tercera de Clasificación y luego a Segunda. Incluso hubo una gira a Europa de 40 días para potenciar al equipo.
-¿Cuáles fueron los momentos claves?
- Los partidos más recordados son con Biei (Buenos Aires), con San Luis. Y obviamente los 3 partidos con Champagnat. Fueron los momentos claves de ese torneo.
-¿Y de la final que recuerdos sobresalen?
- La final fue extraordinaria. En el año habíamos empatado un partido y perdido el otro con Champagnat. En la final ganamos en el final del partido. Ellos tuvieron la chance de ganarlo con un penal, que no lo aciertan y de esa recuperación viene el último try nuestro debajo de los palos. Es uno de los recuerdos más lindos que tuve.
“Fue el broche de oro después de 9 años de fundación del club. Llegamos a una Primera de 12 equipos. Hoy el rugby cambió mucho, pero sería como estar en el Top 14”, comparó.
“Un momento único en la historia del club. Tenemos mucha fe que en algún momento se volverá a repetir”, concluyó.
El equipo histórico
La final frente a Champagnat la jugaron Katz; F. Paniagua, M Paniagua, Perrone y Lamastra; Paul y J. Rolando; P. Rolando, Bodenille y O. Espinal (capitán); Robaina y Locatelli; Nieto, M. Espinal y Aló. DT: O. Espinal.
Un club milenario
San Patricio está cerca de cumplir sus 40 años. Fue fundado el 17 de marzo de 1973 y en estos momentos está atravesando su mayor explosión societaria. “Hay muchísima gente nueva, el club creció mucho, cambió mucho la idiosincrasia. En ese momento apenas pasábamos los 100 socios y hoy superamos los mil”, destacó Mario Espinal.