El sacerdote José Ramón De la Villa se recupera de una afección cardíaca

Fue internado por una descompensación coronaria en el Hospital Austral. Tras pasar por terapia intermedia, recibió el alta en la tarde de ayer. Aunque dejó la parroquia hace un año, continúa ligado a la comunidad local.

10 de mayo de 2011 - 00:00

 

De la Villa estuvo al frente a la parroquia por 30 años.

 

El sacerdote José Ramón de la Villa, párroco por 30 años y hasta febrero de 2010 de la parroquia Nuestra Señora del Pilar, sufrió una descompensación cardiaca por la que fue internado en el Hospital Universitario Austral en terapia intermedia. No obstante, en los últimos días su estado de salud presentó mejorías y se esperaba que recibiera el alta en las últimas horas de la tarde de ayer.

El cura de 82 años, conocido por su carácter intransigente y sus afirmaciones polémicas, fue internado el lunes de la semana pasada debido a una afección cardiaca que lo aqueja desde hace años.

El sacerdote fue ingresado al Hospital Austral (Av. Juan Domingo Perón al 1500) donde según confirmó a El Diario el actual responsable de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, el padre Jorge Ritacco, llegó a raíz de complicaciones en el corazón originadas a causa de retención de líquidos.

Cabe aclarar que, tal como indicó Ritacco, De la Villa tiene colocado un marcapasos en el corazón.

Si bien el estado de su salud requirió que sea trasladado a terapia intermedia, la mejoría presentada los últimos días derivó en el alta, que estaba previsto se concretara en las últimas horas de la tarde de ayer.

“Estoy esperando que me llamen desde el hospital para avisarme el alta”, afirmó el párroco, que confirmó que De la Villa volverá a la casa parroquial.

En este sentido, De la Villa deberá continuar con los cuidados en la dependencia donde aún habita, dentro de predio que pertenece a la Parroquia Nuestra Señora del Pilar.

 

Por elección

Aunque sus funciones en la Iglesia Nuestra Señora del Pilar finalizaron en febrero del año pasado, el sacerdote decidió permanecer en la casa que ocupó los últimos 31 años, aquella ubicada en el lateral izquierdo de la parroquia.

Asturiano con ascendencia escocesa y austríaca, nacido en el seno de una familia acomodada de siete hermanos, De la Villa decidió quedarse en la Argentina y particularmente en Pilar después de su retiro.

Pese a que visita a su familia con frecuencia, parece haber fijado su destino definitivo cerca de la parroquia en la que desarrolló la mayor parte de su carrera.

El padre José Ramón, como históricamente se lo conoce en Pilar, llegó a Argentina para sumarse a una misión organizada para llegar a diferentes zonas del Gran Buenos Aires. Después de trabajar en La Lucila y San Fernando, fue convocado para responsabilizarse de la parroquia Nuestra Señora del Pilar el 4 de diciembre de 1979, cuando el distrito contaba con apenas 90 mil habitantes.

Después de tres décadas de trabajo –no exentas de duras afirmaciones y decisiones polémicas como el mantener la iglesia con las rejas cerradas a fin de evitar delitos-, recién el año pasado le fue aceptada la renuncia que había presentado a los 75 años, cumpliendo con lo que indica el código canónico.

El 28 de febrero de 2010 se despidió formalmente de la parroquia, aunque al día de de hoy se lo puede ver asiduamente en el templo y sus inmediaciones.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar