Cada fin de semana, centenares de pilarenses se reúnen con la sola excusa de salir a pedalear por Pilar.
Transporte histórico de la clase trabajadora y vedette del primer mundo, la bicicleta está haciendo su reaparición a paso firme. Para los deportistas, para los que buscan un hobby y para los que quieren desplazarse de un modo tan económico como ecológico, las dos ruedas volvieron a girar por Pilar.
Los protagonistas del fenómeno, casi siempre en dúo y sobre todo en grupo, hacen su aparición en colectoras de Panamericana, calles alternativas y zonas alejadas, recorriendo kilómetros a pedal que se van extendiendo con el correr de la práctica.
El boom no distingue edades, están los que se acoplaron al deporte en la madurez, en busca de una vida más saludable, y los jóvenes que encuentran en este transporte la forma más cómoda de desplazarse.
Triatleta, entrenador y fundador de la escuela de alto entrenamiento Go Team, a Miguel Caldara la movida también lo tomó por sorpresa. “En Pilar la bici estalló a partir del verano, es un furor”, opinó el maratonista, y teniendo en cuenta su experiencia, aseguró que “dentro del grupo que entrenamos, la mitad compite pero el otro 50% lo hace como un recreo o para entrenar”.
Así, graficó el fenómeno afirmando que “en marzo del año pasado empezamos con 10 personas en la escuela, hoy son más de 50”.
Sumando más datos acerca de la movida, su socio y también atleta Oscar García, afirmó que “lo primero que me dice la gente es ‘mirá que yo no quiero competir’”. “La gente se está acercando muchísimo –continuó-, se está transformando en un hobby para cualquier persona estresada que sabe que gracias a la bici se encuentra con gente afín, además lo bueno es que es un deporte al aire libre”.
Beneficios
Unos 15 años después de haber abandonado la bici, Silvio Bisognin volvió a probar suerte con el popular vehículo hace dos años y hoy recorre 120 kilómetros semanales. Desde el centro de Pilar hasta el complejo de viviendas de FONAVI, en Tortuguitas, es el itinerario clásico que suele recorrer junto a uno de sus hijos. “La sensación de libertad, eso es lo más lindo que tiene la bici”, describió el hombre de 41 años.
Con palabras semejantes, García destacó que “cuando te subís a la bici sentís ese placer de estar pedaleando, es algo interno que no se puede explicar, uno deja de lado los conflictos diarios”. “Si uno pedalea fuerte, se saca los nervios, si vas despacio te relajás”, añadió.
Tal es el fanatismo que, aseguran, se produce una vez que alguien se sube a una bicicleta que Caldara recomienda “que cuando se compren una bici traten de que sea buena, porque una vez que te subís no te bajás más”.
Los recorridos más elegidos por los ciclistas oscilan entre la colectora de Panamericana en toda su extensión, la ruta 28, el antiguo camino a Luján hasta su intersección con la ruta 6 o bien las inmediaciones del country Estancias del Pilar.
A su vez, Pilar cuenta con al menos dos circuitos de mountain bike. Uno sobre la calle Caamaño rodeando el country Ayres del Pilar, de carácter privado, y otro en ruta 8 a la altura del Río Luján, de acceso público.
En cuanto a las condiciones de seguridad, García indicó que “siempre recomendamos que vayan por lo menos de a tres”. “Hoy la única contra que tiene este deporte es la inseguridad, Pilar no es tan inseguro como zona Oeste todavía, pero hay que tener cuidado”, advirtió Caldara.
En tanto que Bisognin sugirió: “debería haber algún predio municipal para poder andar sin peligros, yo salgo a las 7 y con el peligro de que te roben”.
De casa al trabajo
Fuera de los circuitos elegidos por los deportistas, los centros de las localidades también están recibiendo poco a poco a ciclistas que eligen este medio de transporte para hacer sus tareas cotidianas.
No obstante, ni la ciudad ni los conductores de automóviles parecen estar preparados aún para recibirlos.
“Mucha gente de nuestro equipo va a su trabajo en bicicleta, sobre todo en el Parque Industrial, yo estoy convencido que es el transporte del futuro”, garantizó Caldara, sin embargo, reconoció que “en Pilar todavía no estamos acostumbrados a convivir con bicicletas”.
Al momento de dar razones, precisó “no tiene que ver con el ancho de las calles porque en Europa las calles también son angostas, tiene que ver con la educación”.
“Donde puedo ir en bici, no lo dudo”, afirma García. De todos, la elección de este transporte aún le deja un sabor agridulce: “nos falta un poco para empezar a implementarla, si no se respetan las reglas de tránsito y a los peatones, menos a las bicis”.
En el mismo sentido, Bisognin agregó con algo de ironía que “los que estamos preparados somos los ciclistas para superar obstáculos”. Si bien explicó que por una cuestión de rapidez a veces elige la bicicleta en el centro de Pilar y evitando así los embotellamientos, objetó: “el ciclista no tiene ninguna prioridad, si un colectivo o un camión te puede pisar, te pisa”.
Al cole a pedal
Al igual que muchos de sus compañeros y de otros alumnos de años superiores, Santiago Jofré de 14 años se sube a su bici todas las mañanas con destino directo a la Escuela Argentina del Futuro.
Opinión
La bicicleta y los beneficios para la salud
por Eduardo Lafourcade*
Existen pocas actividades deportivas/recreativas más recomendables que el ciclismo, y probablemente ninguna combine de manera tan armónica el acondicionamiento físico con el placer de disfrutar el entorno.
Si se trata de optar por una disciplina que esté ligada en forma directamente proporcional con la adquisición de cambios saludables no debemos dudar, el ciclismo reúne todas las condiciones.
En principio, por tratarse de un deporte predominantemente aeróbico (el músculo se oxigena gradualmente y así se mantiene durante todo el tiempo de ejercicio), está ligado a un aumento del rendimiento cardiovascular, a una mejoría de la ventilación pulmonar, a una armónica movilización de las articulaciones y a la fortificación de los músculos de los miembros inferiores.
Es el ejercicio indicado cuando es necesario evitar el impacto articular al que se somete a los tobillos, rodillas, caderas, inevitable en las disciplinas tales como el trote o la carrera.
Retrasa la agresión articular de la artrosis y otras enfermedades reumáticas y pone en juego una serie de mecanismos que mejoran la neuromotricidad.
Es muy aconsejable en el acompañamiento de programas de descenso de peso y para un mejor control metabólico en pacientes diabéticos.
La práctica sostenida del ciclismo no sólo mejora los parámetros de eficacia cardiovascular sino que, con el adecuado control y supervisión es complemento indispensable para la rehabilitación de quienes han padecido o padecen enfermedades cardíacas y respiratorias.
Puede ser practicado a cualquier edad, y con una amplia gama de posibilidades, desde el paseo hasta el esfuerzo intenso y con alta carga, pudiendo en ocasiones intercalar todas estas alternativas en una misma salida.
Si a eso le agregamos la hermosa sensación de libertad a la que se llega en una buena bicicleteada en espacios abiertos, es una práctica absolutamente recomendable, invariablemente ligada a una mejor calidad de vida.
* Médico Clínico.
Los rodados permanecen estacionados en el patio del colegio durante toda la mañana, a la espera paciente del momento de emprender el regreso a casa.
“Desde que empezaron las clases que voy en bici, es por comodidad propia porque si no me tengo que volver caminando y son 17 cuadras”, comentó el joven, y aseguró que el fenómeno se multiplica también entre los amigos del barrio.
“Si me mandan a comprar algo voy en bici y para juntarme a jugar con mis amigos también, todos usamos la bici”, señaló.
