El ministro de Salud, Alejandro Collia, alertó sobre el peligro del monóxido.
El Ministerio de Salud bonaerense instó a la población a controlar los artefactos de calefacción, para prevenir intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono, un gas inodoro, incoloro y altamente tóxico, que puede causar la muerte si se respira en niveles elevados.
Ante la llegada de los primeros días de clima frío del año, con el consiguiente uso de elementos de calefacción, las autoridades pidieron a la población que instale artefactos seguros, ventile los ambientes y consulte ante los primeros signos de intoxicación.
“La exposición al monóxido, incluso por un período breve, produce intoxicación”, se advirtió y se recordó que “unas pocas partículas son suficientes para alterar el funcionamiento del sistema nervioso, y pueden provocar desde cambios de humor y cefaleas permanentes, hasta lesiones neurológicas irreversibles”.
Durante el primer cuatrimestre del año «se registraron en la Provincia de Buenos Aires 36 intoxicaciones por monóxido de carbono, 24 casos menos que en el mismo período de 2010”, precisó el organismo en un comunicado.
“Tanto los braseros, como las cocinas, los calefones y las estufas liberan monóxido debido a obstrucciones en sus tirajes, mala colocación, falta de controles periódicos o ausencia de ventilación, por lo cual hay que tener cuidado y prevenir”, subrayó la cartera.
Signos
El ministro de Salud, Alejandro Collia, advirtió que “el primer signo que debe despertar la alarma es la cefalea, el embotamiento y las náuseas, y en una segunda etapa ya aparece la debilidad muscular que le impide a la persona intoxicada desplazarse para pedir ayuda».
«Finalmente, en los casos más graves, se llega a la pérdida de conciencia y la muerte», agregó.
En caso de emergencias, el hospital Sor María Ludovica de La Plata cuenta con un servicio de Toxicología, un centro de referencia provincial que atiende en forma gratuita las 24 horas los 365 días del año a través del 0800-222-9911.
