De gastronomía a reparación de celulares, cada vez son más los centros que ofrecen carreras breves y poco convencionales. La demanda llega por parte de gente con poco tiempo y ganas de conseguir un empleo rápido.
Año tras año se amplía la oferta de cursos en Pilar. Muchos los hacen para cambiar de trabajo.
Por exigencias del mercado o por la propia necesidad de quienes deciden estudiar, las carreras cortas, con títulos poco ortodoxos y rápida salida laboral son un boom en el mundo académico. Cada año desembarcan en Pilar nuevas escuelas que ofrecen desde gastronomía hasta cursos administrativos o de diseño con poca carga horaria y buenas promesas a futuro.
El elevado costo de las universidades privadas, la gran demanda de las públicas y la necesidad de contar con un ingreso a cada vez más temprana edad son factores que contribuyen a que muchos alumnos desertores o aquellos que simplemente nunca pudieron pasar por las aulas de una casa de estudio superior, vean en los cursos cortos una salida efectiva para perfeccionarse a mediano costo y con buenas perspectivas.
En los ´90 comenzaron a aparecer los primeros centros que ofrecían carreras cortas, en todos los casos orientadas a la por entonces misteriosa informática. Operador de PC, Programador y no mucho más, configuraban la oferta.
Ya en el 2001, a raíz de la crisis que obligaba a pensar en un rebusque con nombre de emprendimiento personal, el abanico se amplió con cursos orientados a la mujer, vinculados con la estética, como depilación o cosmetología.
En la actualidad, la variedad se ajusta a las nuevas necesidades laborales, con la aparición de carreras cortas para aplicar en PYMES, u otras más curiosas como reparador de celulares” o auxiliar de farmacia”.
Demanda
“La gente prefiere cursos que no demanden demasiado tiempo, costo ni dedicación”, afirmó a El Diario Gustavo Briozzo director de CAI (Rivadavia al 800), para agregar que “a parte de ofrecer una buena salida laboral son muy rápidos”.
En este sentido, trazó una diferencia entre el tipo público que se acerca al lugar. Por un lado, “están los que buscan una salida que permita un trabajo independiente, como los que eligen reparador de PC”, y por otro: “están los que vienen enviados por las empresas, es gente que ya sabe del tema pero necesita la certificación”.
El abanico académico del lugar está compuesto por cursos de computación, como Operador de PC, reparación, diseño y armado de redes, cursos administrativos como Asistente de Pymes, Asistente contable o Secretaria bilingüe, cursos empresariales como Gestoría del automotor, auxiliar de farmacia, Asesor de seguros, Organización de eventos o Despachante de aduanas, cursos técnicos como reparación de aire acondicionado o de celulares o de notebooks, o idiomas.
La aparición de cursos que enseñan contenidos cuyo aprendizaje siempre estuvo asociado al aprendizaje autodidacta es una característica que Juan Pablo Silvano del Centro de Formación Laboral EDDIS (Shopping Pilar Point) explica así: “antes un empleado administrativo o de farmacia, por ejemplo, entraba y aprendía trabajando, hoy la vorágine exige que entre ya sabiendo”.
En cuanto al perfil del alumno, señaló que se trata de gente “sin secundario o que abandonó sus estudios o gente que quiere mejorar o cambiar su trabajo”. “Es un segmento de gente –continuó- que no puede acceder a la universidad y quieren mejorar su currículum”.
Alejados de los valores de las universidades, los cursos cortos tienen un costo que oscila entre 160 y 200 pesos mensuales. Y la carga horaria, en general, no excede las tres horas semanales.
A diferencia de otros centros profesionales, EDDIS incluye una rama vinculada a la salud, con cursos de masoterapia, spa y enfermería domiciliaria.
“Nos dimos cuenta que en Pilar había muchos centros de estética y no había mano de obra”, indicó Silvano, para agregar que “hicimos encuestas en las empresas y casas de artículos para el hogar para saber que recursos humanos estaban necesitando”.
Asimismo, aseguró que, para sorpresa de los responsables del lugar, el furor de este año lo hizo Auxiliar de farmacia.
EDDIS cuenta con sus aulas en el shopping Pilar Point.
160
Pesos es el valor mínimo de los cursos, por mes. No exceden las tres horas por semana.
Con carreras tradicionales
Las universidades a distancia ganan terreno
Cursar carreras universitarias tradicionales desde casa también marca tendencia. En el caso de EDDIS, el convenio está rubricado con la universidad Blas Pascal de Córdoba.
La oferta educativa abarca Abogacía, Contador, Gestor Ambiental, Recursos Humanos, entre otras. “El alumno trabaja con una plataforma que incluye un sistema de mensajería con el docente y hay un programa similar a youtube donde se pueden ver videos de clases”, afirmó Silvano.
A su vez, los alumnos acceden al material en la sede de EDDIS, donde además funciona una biblioteca.
En cuanto al valor del título otorgado en el mercado laboral, el responsable aseguró que “en el título no dice si la cursada fue a distancia, tiene el mismo valor del título de quienes cursaron en Córdoba”.
Por otra parte, CAI cuenta con un convenio con la Universidad Siglo XXI, y la modalidad de las carreras es semi-presencial debido a la demanda de los propios alumnos: “a la gente le gusta encontrarse al menos una vez por semana”, explicó Briozzo.
El promedio de edades de quienes eligen este tipo de modalidad es de más de 30 años y los montos, sustancialmente más elevados que los de los cursos cortos, rondan los 500 pesos.
