A dos días del accidente que casi le cuesta la vida a dos chicos de 4to. grado, quienes cayeron al vacío desde tres metros de altura al desprenderse la baranda de un pasillo del colegio Federico Dickens de Del Viso, inspectores de la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (DIPREGEP), volvieron al lugar a fin de hacer un exhaustivo relevamiento acerca de las características edilicias del lugar.
Luego de hacerse presentes durante el día de ayer, los funcionarios provinciales retornaron al edificio esta mañana, donde permanecerán hasta la tarde, momento en que darán una definición acerca de la continuidad de las clases, suspendidas desde ayer.
Fueron los inspectores los que ayer durante una reunión de padres confirmaron que el sector del colegio donde se produjo el accidente no contaba con la habilitación correspondiente, dado que los planos presentados por la institución en la declaración jurada no concordarían con la construcción real.
Esta mañana también estaba prevista la presencia de un ingeniero contratado por el colegio, encargado de determinar cuáles son las reformas que el establecimiento requiere para garantizar la seguridad de los alumnos y el personal, y en consecuencia, cuándo retornarían las clases.




