Uno de los alumnos permanece internado en la Clínica Olivos. Debió ser intervenido.
Dos chicos de 9 años cayeron desde 3 metros de altura al desprenderse la baranda del pasillo donde se encontraban, en el colegio Federico Dickens de Del Viso. Los niños, alumnos de 4º grado, se encuentran internados y uno de ellos debió ser intervenido quirúrgicamente por un traumatismo de cráneo. Las clases fueron suspendidas por tiempo indeterminado.
En la tarde del miércoles, Ignacio Moriello y Federico Bonacina se encontraban jugando en el pasillo externo del 1º piso –que hace las veces de balcón sobre el patio interno del jardín de infantes- cuando un suceso inesperado empañó los planes. La reja de protección se desprendió y los dos chicos cayeron al vacío, mientras que un tercero habría quedado colgando y fue rescatado por otros compañeros.
El accidente no tuvo mayores dimensiones dado que los chicos del jardín de infantes se encontraban en clases en el momento del incidente. No obstante, los dos chicos debieron recibir asistencia médica, uno de ellos con mayor gravedad.
Precisamente, Ignacio Moriello fue trasladado a la clínica Olivos, y si bien ni la familia ni el colegio se pronunciaron al respecto, padres de compañeros del menor informaron que el niño se recupera de una intervención quirúrgica debido a un coágulo intercraneano producto del golpe.
En tanto que Federico Bonacina se encuentra en observación en el Hospital Austral y se espera que sea dado de alta en las próximas horas.
Según el relato de los chicos que fueron testigos del accidente, los chicos afectados se encontraban jugando con la baranda del balcón, que finalmente cedió ante los forcejeos. Sin embargo, esta información fue desmentida por familiares de una de las víctimas, que aseguraron que “los chicos se apoyaron como se apoya cualquiera, es mentira que estaban jugando con la baranda”.
Sin habilitación
Tras disponer la suspensión por tiempo indeterminado de las clases del colegio ubicado en Avenida Eduardo Madero 2076 y después de largas horas de hermetismo, el colegio envió un comunicado oficial a las 11 de la mañana de ayer, donde aseguraron sentir una “profunda tristeza” por el episodio y afirmaron que “la institución estudia las causas de los hechos ocurridos”.
Horas antes, inspectores de la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada se habían hecho presentes en el lugar a fin de recabar información sobre lo ocurrido.
Pasado el mediodía, los inspectores y el representante legal del colegio Rodolfo Baca mantuvieron una reunión con unos 80 padres que en busca de respuestas, se acercaron a la institución.
El encuentro se desarrolló en un clima de gran tensión. Allí, los representantes bonaerenses confirmaron que el sector del colegio donde se desprendió la baranda –un área recientemente construida- no contaba con la habilitación correspondiente, al no tener la aprobación de los planos.
Los inspectores excusaron la ausencia de controles en la falta de personal y aclararon que son los colegios los encargados de expresar a través de una declaración jurada las características de la edificación. Precisamente, la construcción declarada por el colegio no concordaría con la realidad.
En el día de hoy se acercará al colegio un ingeniero contratado por la institución que relevará las necesidades que permitan garantizar la seguridad de la escuela y los plazos que se requieren para la puesta a punto.
A raíz de lo que determine el profesional, la institución decidirá si las clases continúan suspendidas hasta tanto se solucionen las falencias, o si los chicos que tomaban clases en esa área –funcionan cuatro aulas- serán distribuidos en otros sectores del colegio.
Por este hecho, DIPREGEP inició un sumario en la escuela. Cabe destacar que las quejas de los padres no se redujeron al grave episodio del miércoles. Muchos manifestaron haber realizado reclamos a través del cuaderno de comunicaciones de sus hijos –que presentaron como prueba en la reunión- por la falta de rejas en algunas ventanas y la falta de vidrios anti-estallido, sin encontrar respuesta efectiva por parte del colegio.
Una versión oficial que no despejó las dudas
“Nuestra comunidad ha vivido un hecho doloroso y que nos ha tenido y nos tiene consternados”, afirmó a través de un comunicado firmado por Rodolfo Baca, Representante Legal y Propietario.
Sin dar mayores precisiones sobre el accidente, se limitó a afirmar que los chicos “han sufrido lesiones por la rotura de la baranda de un pasillo de un primer piso”, y que “la institución estudia las causas de los hechos ocurridos a fin de revisar las medidas de seguridad y prevención, para mejorar el cuidado de nuestros alumnos”. Las escuetas explicaciones no lograron calmar los ánimos de los padres, que desde la mañana se hicieron presentes en la institución en busca de respuestas.
