Un nuevo operativo de control de alcoholemia se desarrolló durante la madrugada del último domingo en el corredor nocturno del centro de Pilar. En total, se detectaron cuatro casos positivos y se secuestraron ocho automóviles.
El operativo fue realizado por personal municipal en conjunto con efectivos policiales y de Gendarmería en todo el trazado del corredor nocturno de la Ruta 8.
Tal como confirmó el titular de la secretaría de Seguridad, Juan Carlos Losada, a El Diario se detectaron 4 controles positivos de alcoholemia, 8 secuestros de automóviles, 6 motocicletas y 30 infracciones.
A diferencia de los operativos especiales y esporádicos que se venían realizando, según el funcionario la intención de los responsables es darle a partir de ahora continuidad a los controles todos los fines de semana.
En cuanto a las alcoholemias positivas, el titular de Seguridad confirmó que ninguno de los casos era de extrema magnitud, tal como sucedió el fin de semana pasado donde un conductor fue sorprendido con un índice de 4.674 miligramos de alcohol en sangre, cuando lo máximo permitido es de 500.
“No se detectaron casos tan extremos, espero que esa haya sido una situación excepcional porque el conductor estaba casi en coma alcohólico”, indicó Losada.
En cuanto a la actitud de los conductores demorados, aseguró que fue buena y le adjudicó esta situación a la presencia de Gendarmería. “Con Gendarmería nadie se resiste”, aseguró el funcionario.
Con dos de los conductores alcoholizados se procedió al secuestro del vehículo, por no contar con una persona cercana en condiciones de seguir conduciendo.
El resto de los automóviles y motos secuestrados, el procedimiento se realizó por constatarse ausencia de papeles obligatorios.
Las actuaciones fueron derivadas al Juez de Faltas, Sebastián Zamarripa.





