La presencia de los gendarmes busca desalentar las carreras ilegales.
Difícil de erradicar, el problema de las picadas ilegales se aplaca o resurge de acuerdo a la intensidad de los controles por parte del Estado. El titular de la Subsecretaría de Seguridad, Juan Carlos Losada, comentó que “desde hace unos 15 días se está trabajando con Gendarmería todos los fines de semana, ya que ellos tienen la aprobación para aplicar fuertes multas”. Según el funcionario, el problema “está bastante controlado, pero eso no significa que no haya que hacerlo todos los fines de semana”.
“Por suerte, hasta ahora hemos frenado las picadas, pero sí hacen el apronte –reconoció- Lo que estamos haciendo es infraccionar y controlar a los vehículos que están parados en la banquina”. Como ejemplo, recordó que “el domingo anterior, un VW Bora tenía todo en regla, pero como el enganche de la casilla rodante estaba sobresaliendo, los gendarmes le hicieron una multa de 680 pesos”. Como puede verse, la intención es que los conductores que estén merodeando la zona en actitud sugestiva desistan de hacerlo nuevamente.
Precisamente, Losada indicó que con los controles y multas “se trata de desalentar. La prevención es la herramienta que logra que no lo hagan acá. Extinguirlo es imposible, porque tienen las posibilidades económicas para tunear (sic) un auto, pero no hay posibilidades de crearles un ámbito, porque hay casos que terminaron mal”. El funcionario se refirió a dos ejemplos: la posibilidad de correr picadas en el autódromo (“pero hubo un siniestro y se suspendió”) y en Tigre (“se clausuró por la muerte de un conductor”).
Este último fin de semana, los operativos tuvieron lugar durante la medianoche del domingo, en diversos puntos, como la plaza céntrica o la calle Guido. En cuanto a los resultados, en el cruce de Panamericana y ruta 25 se secuestraron dos motocicletas por falta de documentación.
Desde siempre
Sobre la situación en Pilar, el titular de Seguridad indicó con respecto a la Panamericana que “en las calles Champagnat y Guido los fuimos corriendo. Con las infracciones, que son muy ‘dolorosas’, se desalienta bastante. Hay gente que va con chicos a mirar, y también corre riesgos”. Y agregó: “Se está trabajando bastante bien, agudizando las acciones porque ahora empiezan las vacaciones y hay que aumentar el control, ya está previsto. Los chicos están más libres, y muchos vienen a vacacionar a Pilar, por eso se va a aumentar la prevención”.
Hombre de la policía durante varios años, Losada recordó momentos del pasado: “Intentamos parar las picadas desde hace 40 años. A mediados de los ’70, los corredores cerraban la autopista desde el puente de Tortuguitas, que era nuestro. A un coronel que vivía allí no lo dejaron pasar, entonces llegó con 60 patrulleros del comando de Tigre y 70 de ellos quedaron alojados en la Pilar 1º. Creo que ahí nació el choripán, porque se ocupaba toda la autopista...”.
Y añadió: “Recuerdo haber tenido a los 70 infractores en la comisaría 30 días, porque no era redimible por multa. Muchos amigos estuvieron compartiendo un mes en pasillos y oficinas, porque no había lugar de alojamiento”.
En la plaza
Según Diego Ranieli, concejal opositor que presentó un proyecto de comunicación pidiendo un mayor control por presuntas picadas, las denuncias recibidas apuntaban a la realización no sólo en Panamericana sino también en la plaza 12 de Octubre. Sobre esto, Losada comentó que “en la plaza, particularmente no hemos visto picadas, pero sí que se haga la preparatoria. De todas maneras, llegan dos vehículos nuestros y se desbandan todos”.
